Daniel Blanco, el gran responsable de este momento de Ecilda  . Foto Primera Hora

Daniel Blanco, el gran responsable de este momento de Ecilda . Foto Primera Hora

Opina Ricardo Piñeyro de Primera Hora

La Liga Mayor se parece poco a la que fue en los primeros años de aquel camino trazado en 1996. Algunos dirigentes dieron en la tecla en aquel 2011 cuando anunciaron que esto “venía barranca abajo”. Y era verdad. La incredulidad de muchos en aquel momento dio para pensar en que la ida (a empujones) de algunos equipos del interior al sector dos revestía poca importancia. Es más, con el correr de los años no solo clubes decidieron buscar nuevos horizontes, alrededor de 30 jueces tomaron la determinación de cambiar de liga. Hasta este momento nadie ha dado una argumentación clara sobre los movimientos antes manifestados.

En esos tiempos con una grado de soberbia importante, dirigentes clubistas y hasta neutrales hablaban de aquella organización (la de Ecilda) como “la Champions Liga”, subestimando las acciones que se realizaban desde la cabeza de un dirigente inquieto y con ideas como Daniel Blanco.

La victoria del sábado fue más que deportiva.

Los enconos que se sucedieron en los últimos años, generaron de alguna manera una rivalidad más política que dentro de la cancha. Desde San José se denunció más de una vez las formas e irregularidades con las que Blanco manejaba algunos temas, que influían directamente en forma negativa en la Liga Mayor, pero poco se pudo probar con el correr de los años. Ecilda siguió creciendo. Llegaron Juventud y San Rafael para fortalecer la estructura, y de última Oriental de Rodríguez también decidió dar el paso.

Ecilda Paullier. Solo faltaba ganarle en Mayores a San José...y lo hizo.

Ecilda Paullier. Solo faltaba ganarle en Mayores a San José…y lo hizo.

El sector dos comenzó tímidamente a jugar en formativas con equipos acostumbrados a una exigencia importante, y a contar con buenos árbitros, por acá menospreciados. Mientras acá desde la Liga cada vez más menor, se iban clubes, se perdían jueces y además nunca más volvería la querida Divisional “B”. Ahora los clubes que no cuentan con potencial económico para montar equipos deportivamente con el nivel apropiado para pelear arriba, encuentran un vacío inexplicable, cuando van cinco fechas y ya no juegan por nada. Ni por campeonar, ni por un lugar en la Copa y mucho menos por pelear por la permanencia.

Los propios dirigentes serán los encargados de buscar las explicaciones de este momento de la Liga Mayor.

Es probable que se haya tocado fondo como nunca, y el deterioro interno fue capitalizado con inteligencia como con astucia por parte de Daniel Blanco. Con errores quizás de procedimiento, pero con una contracción al trabajo envidiable y con ideas que provocaron el crecimiento, se fortaleció y aquella “Champions Liga” hoy le dio un cachetazo histórico a la devaluada Liga Mayor. Que nada tiene que ver con la idea de los fundadores de aquella fusión entre Libertad y San José, que en algún momento pensó en ser de todo el departamento.

Se cierra una etapa donde es difícil encontrar cosas positivas, debería existir una evaluación sería a los efectos de comenzar a crecer desde el fondo mismo.

 

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