Se luchó hasta la última pelota

Se luchó hasta la última pelota


Por Pedro Tristant

A PURA ADRENALINA

Ver a Andrés Cabrera volando hacia atrás y mandando la pelota al córner (que nunca se ejecutó) hizo que cerca de mil floridenses suspiraran aliviados.

Es que rondábamos el minuto cincuenta del segundo tiempo en que Florida estaba derrotando uno a cero a Ecilda Puallier y, en esa última pelota (un tiro libre favorable a los maragatos), si no fuera por las manos del juvenil arquero floridense el equipo de Edgardo Ramón hubiera quedado por el camino.

En ambos bancos de suplentes habían lamentado la victoria de Paso de los Toros en el Martínez Monegal que metía al equipo isabelino en semifinales del Sur como mejor perdedor. Por lo tanto, uno de los dos equipos que se estaban enfrentando en el Estadio Campeones Olímpicos iba a quedar por el camino. La última media hora de partido tendría a los azules desesperados por el gol y a los albirrojos defendiendo como podían ese tanto que a los doce del complemento habían conquistado de penal Enzo Riestra.

Portillo fue una pesadilla para Florida

Portillo fue una pesadilla para Florida

Si el fútbol se basara en merecimientos, Ecilda Paullier debió haber ganado. Es que el equipo maragato dominó desde el minuto uno de partido y Florida se vio sorprendido por el juego de la visita. Mauro Portillo, quien se desplazaba por todo el frente de ataque, complicaba a la selección albirroja. Su dinámica era clave en el juego.

La chance más clara de la parte inicial llegó a los veintitrés minutos mediante Pablo Belarmino que con un golpe de cabeza estrelló la pelota en el palo. Ya había tenido la posibilidad de convertir minutos antes Javier Vargas pero no había sido del todo preciso.

Florida no llegaba. Si bien a través de centros se había acercado al área de Nicolás Moreno, estaba lejos de concretar la apertura. Cuando recuperaba la pelota, intentaba bajar el balón y, principalmente a través de Rodrigo León, se pudieron generar buenas jugadas pero siempre se fallaba en el último pase. A la albirroja se le complicaba para pasar de tres cuartos de cancha. Es cierto, los maragatos marcaban bien y estaban sólidos en el fondo.

Hubo que correr mucho para ganar

Hubo que correr mucho para ganar

Faltando quince para que termine la primera parte, los de Ramón comenzaron a tener algo más la pelota y tenían algunas chances, que tampoco eran del todo claras. Marcos Labendeira tuvo la oportunidad de concretar, luego de un centro de Ivo Spinelli. Rodrigo León también pudo hacerlo aunque no pudo entrarle bien a la pelota luego de que Enzo Riestra mandara el balón al área y que el arquero Moreno despejara.

Para el complemento, los floridenses tuvieron algo más la pelota pero ahora carecían de prolijidad. Las faltas generadas por Ecilda Paullier cerca de su área hacían que la albirroja se aproximara a través de balones parados.

Luego del gol de Riestra, Ecilda comenzó a llegar de manera constante, principalmente por las bandas y a través de centros, intentando conseguir un gol para seguir vivo. Generó claras situaciones de gol pero el arco albirrojo – que solo ha recibido tres goles en ocho partidos – no se abría con nada.

Alejandro Rodríguez intentó de tiro libre y el remate pasó cerca. Javier Vargas pudo concretar en varias ocasiones: a los veintidós luego de un centro de Portillo y cuatro más tarde en una pelota que le queda al borde del área menor y que al disparar pasa apenas arriba del horizontal.

Florida sufría, Ecilda estaba cerca. El sufrimiento aumentó cuando a los treinta y ocho el árbitro Guillermo Suárez sanciona una infracción en el área floridense: los maragatos tenían la chance de anotar el empate desde el punto penal y dejar a Florida con poco tiempo para buscar otro tanto.

Andrés Cabrera fue hacia su izquierda cuando patea Alejandro Rodríguez y se queda con la pelota. La atajada valió como un gol, o incluso más, porque fue la que a la postre le daría la clasificación a Florida.

También desde el punto penal Florida tuvo a los cuarenta y seis la oportunidad de liquidar el encuentro. En este caso Riestra patea hacia la izquierda del golero – en el primer penal lo hizo hacia el medio – y este adivina el palo.

El final fue increíble. Esa falta cometida por Diego Ligüera sobre el costado zurdo encendió una luz de esperanza a la visita y aumentó muchísimo el nerviosismo floridense. Cabrera realizó otra atajada que valió más que un gol ratificando ser la gran figura del encuentro, porque además de esas dos intervenciones se mostró muy seguro tanto en los remates que llegaron hacia el arco como en los centros que fueron al área.

Florida sufrió, pero estuvo bueno vivirlo así: a pura adrenalina.

“UNA NOCHE INCREÍBLE”

Que Paso de los Toros estaba ganando en el Martínez Monegal y que Florida tenía un solo gol de diferencia hizo que el partido sea “muy sufrido” para Edgardo Ramón, técnico de la selección mayor de Florida. Además, “para postre nos cobran un penal, lo ataja el arquero nuestro y tenemos un penal en la hora y lo erramos… La verdad que pasó todo hoy. Un día increíble, una noche increíble”.

Sobre Ecilda Paullier, Ramón destacó que “este es un rival mucho más duro de lo que la gente piensa. Es un equipo de hombres, un equipo con mucha experiencia y se nos hizo muy difícil”.

El ‘Chico’ es consciente que Florida en el primer tiempo no jugó bien: “ellos fueron dominadores”. “En el segundo tiempo creo que manejamos el partido bien, no solo que conseguimos el gol sino que creo Florida fue más” dijo. En los últimos minutos, “ellos se estaban jugando la clasificación y nosotros salimos a defenderla”. Explicó que los cambios realizados (los ingresos de Mauro Cardozo, Jonathan Martínez y Diego Ligüera) fueron “porque había que defender, porque dependíamos de que un empate nos dejaba afuera”.

“Esto era una final, porque acá quedabas afuera de todo y podíamos quedar invictos. Es una cosa increíble porque sin perder quedábamos afuera” reflexionó el entrenador.

“JUGAMOS UN MUY MAL PARTIDO”

Andrés Cabrera fue crítico del juego de Florida. “Todo el partido sufrimos. Los primeros treinta minutos nos metieron atrás, no esperábamos que se nos vengan así a presionarnos tan arriba. Si bien sabemos que es un equipo que presiona, que es duro, nunca esperamos que nos cabeceen cuatro veces en el área”. Cabrera afirmó que los jugadores de Ecilda Paullier “se fueron cansando y supimos resolver nosotros el partido”.

Sobre el penal atajado dijo que es “cincuenta y cincuenta” mientras que respecto a la intervención del final afirmó que era “difícil”. “Venía mucha gente y lo único que hago es tirarla para afuera y que el juez termine el partido de una vez que ya no aguantaba más”.

El joven portero se mostró preocupado por el rendimiento de Florida, ya que las situaciones de gol generadas fueron escasas. “Jugamos un muy mal partido. No nos puede pasar eso y menos en nuestra cancha. No podemos jugar así ni treinta minutos, ni diez, ni cinco. No se puede jugar así de local” finalizó.

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