Gianni Infantino, presidente de la FIFA. (Crédito: KARIM JAAFAR/AFP/Getty Images)

los fanáticos no están convencidos

“Quiero ser el presidente de todos ustedes”, proclamó triunfalmente Gianni Infantino tras ser elegido como nuevo presidente de la FIFA en febrero del 2016.

“La FIFA ha atravesado por momentos tristes, momentos de crisis, pero esos tiempos han terminado, entramos en una nueva era, restauraremos la imagen de la FIFA y nos aseguraremos de que todo el mundo estará contento con lo que hacemos”.

A un año de haber llegado a la máxima posición en la FIFA, ¿cómo le está yendo a Infantino al buscar reconstruir la confianza en el ente rector del fútbol mundial tras la agria salida de Joseph Blatter? No tan bien, según una encuesta entre 25.000 aficionados llevada a cabo por Forza Football y el organismo de control de la corrupción Transparency International. Cerca del 97 % de los encuestados están preocupados por la corrupción en la FIFA.

Gran escándalo

Infantino heredó una organización que había sufrido unos pocos años de escrutinio, luego de que siete funcionarios fueran arrestados por cargos de corrupción en el hotel Baur au Lac, de Zurich, en mayo de 2015. El 4 de diciembre de ese mismo año, otros 16 funcionarios fueron acusados por las autoridades estadounidenses que investigaban la corrupción en la FIFA, tras una incursión diurna en el mismo hotel un día antes.

“Tuvimos un gran escándalo. Sabemos que Infantino trabajó muy estrechamente con Michel Platini, quien estuvo involucrado en este escándalo”, le dijo a CNN Patrik Arnesson, consejero general y cofundador de Forza Football, en una entrevista telefónica.

Antes de trabajar en la FIFA, Infantino era el secretario general de la UEFA, mientras que Platini era el presidente del órgano de gobierno del fútbol europeo. Platini está actualmente cumpliendo una prohibición de cuatro años de toda “actividad relacionada con el fútbol”. Todo esto es demasiado acogedor, dice Arnesson.

“Creo que uno de los problemas aquí es que parece que están reelegiendo a sus amigos, y no es así como se enfrenta un gran escándalo de corrupción”.

Utilizando su aplicación, la encuesta de Forza Football se basó en las respuestas de 25.000 aficionados de más de 50 países, lo que significa “más votos que los que obtiene FIFA cuando trata de dirigir sus propias encuestas”, dice Arnesson.

Él cree que el principal problema es la estructura de la organización, la misma que le permitió a Blatter, quien fue presidente de la FIFA entre 1998 y 2015, dirigir el organismo mundial durante tanto tiempo.

En una entrevista con CNN en abril del 2016, Blatter refutó firmemente las acusaciones de soborno que se le hicieron, agregando que su mayor pesar era haber creído en las personas equivocadas. Al igual que Platini, Blatter está vetado de toda “actividad relacionada con el fútbol”.

“Tienes que intentar y rehacer todo desde el principio, añadió Arnesson. “Creo que ese es el principal problema, no hemos escuchado nada más acerca de esas preguntas: ¿cómo y por qué ocurrió ese escándalo?”.

“Creo que toda la estructura está en problemas y eso es lo que hay que cambiar. Eso es lo que hace posible que una persona dirija la organización durante 17 años y que haya habido tanta corrupción. Eso es lo que debemos hacer y parece que no quieren abordarlo. Eso es lo que estamos tratando de cambiar”.

‘Imagen pública’

En un comunicado enviado a CNN, la FIFA dijo que entiende que su reputación requiere una amplia reconstrucción.

“La FIFA reconoce la gravedad de la crisis que azotó a la organización hace casi dos años y cómo la mala conducta de exfuncionarios del fútbol ha empañado la imagen pública de la FIFA”, dijo un portavoz a CNN.

“Esto es comprensible y no se puede cambiar de la noche a la mañana, o de un año a otro. Por lo tanto, por lo tanto, acogemos encuestas como las que se le plantean a los usuarios de la aplicación de Forza Football. Sus resultados sirven como una herramienta para que la FIFA entienda las expectativas de los aficionados al fútbol y siga esforzándose por cumplirlas”.

Sin embargo, Arnesson dice que la FIFA e Infantino tienen mucho trabajo por hacer, dado que sólo el 26 % de los seguidores encuestados creen que el suizo ha restaurado la confianza del público en la organización.

“Es preocupante ver que, por segundo año consecutivo, la mayoría de los aficionados de todo el mundo no tienen confianza en la FIFA”, dice Arnesson.

“Creo que, como primera medida, deberían salir y empezar a escuchar a los fanáticos. Tienen que pedir nuestra opinión sobre lo que realmente piensan los aficionados, deben estar ansiosos por escuchar y comprender realmente.

“Pero también deben explicarle a los aficionados lo que han hecho para enfrentar la corrupción, porque no han oído hablar de eso. No he oído hablar de lo que ha cambiado para que no vuelva a suceder”.

Mundiales
Una de las principales preguntas formuladas en el momento de las redadas de Zurich fue la posibilidad de volver a asignar los Mundiales del 2018 y el 2022 en Rusia y Qatar, una noción que la FIFA eliminó rápidamente.

“Uno de los mayores problemas en el fútbol ruso es los derechos de la población LGBT y el racismo”, dice Arnesson. “Y ya hemos visto que los fanáticos se preocupan por estos dos temas.

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“Así que organizar un Mundial en un país que no se preocupa tanto como lo hacen los aficionados por ciertos temas sensibles, les harán desaprobar el Mundial”.

De los 25.000 aficionados encuestados, el 43 % desaprueba que Rusia acoja el Mundial en el 2018, con un 39 % de aprobación.

“Realmente estoy sorprendido de que el número no sea mayor”, continúa Arnesson. “Sabemos también que las personas que formaron parte de ese proceso (Rusia 2018, Qatar 2022), fueron parte del gran escándalo de corrupción y eso hace aún más difícil aprobarlo.

“El racismo en el fútbol ha sido una rompedera de cabeza durante años y años, y sigue siendo un gran problema en el fútbol”.

Fuente CNN en Español

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