Jorge O. Ferreri recibe el reconocimiento acompañado de sus nietas. Foto Miguel Simón

Publicado por Miguél Simón en El Heraldo.

EL HERALDO dialogó con Jorge Omar Pato Ferreri, recientemente distinguido por el intendente Enciso como Ciudadano Ilustre de Florida por su aporte a la sociedad como persona de bien y por la pasión que despertó en miles de floridenses a través de su fútbol.

Deporte que practicó hasta los 45 años y que le permitió ser múltiple campeón en el ámbito local, campeón del interior con la selección mayor albirroja y que lo llevó a viajar por el mundo nada menos que defendiendo a la selección de Uruguay.

¿Se imaginó alguna vez ser nombrado Ciudadano Ilustre de Florida?

-No, nunca me lo imaginé, y la verdad es que se siente un orgullo enorme. Supongo que me la dieron por el tema del deporte; a mí el fútbol me dio mucho.

Por haber estado activo hasta los 45 años, por haber salido campeón del Sur y del Interior con la selección de Florida, por haber sido campeón con Mundial, Atlético, Candil, Quilmes, River Plate, Nacional y Tabaré (estos últimos con ascensos incluidos a la Divisional A).

Por haber jugado profesionalmente en Nacional, Wanderers, Cerro y Defensor Sporting, por haber estado en San Lorenzo de Almagro (Argentina) y por haber defendido a la selección uruguaya en la Copa Pintos Durán de Chile y en varias giras por Europa.

Quizás todo eso haya sido un motivo, pero el hecho de que de todos esos lugares me haya podido llevar amigos y que hoy por hoy todos me reciban con respeto y las puertas abiertas creo que es el premio mayor.

EL “Pato” se dirige al público acompañado por el Intendente Enciso y sus nietas. Foto Miguel Simón

A pocos días de haber recibido la medalla, ¿qué siente hoy al mirarla?

-Me vienen muchas cosas a la cabeza, recuerdos de cuando empecé a jugar al fútbol en la Escuela Artigas, de mis primeros viajes para ir a jugar a Santa Lucía acompañado por José Ricardo De León, recuerdos de los equipos que defendí, de las diferentes canchas que he pisado, desde Wembley en Londres al Campeones Olímpicos de acá.

Me viene a la cabeza toda la gente que conocí en mi carrera, todos los compañeros con los que compartí equipos, muchos de los cuales fueron clase A y que en definitiva fueron los que ayudaron a que yo pudiera ganar lo que gané.

Me vienen a la cabeza dirigentes de los cuales aprendí mucho, hinchas de los que me hice amigos. Jugadores que dirigí. Me vienen muchas cosas.

Pero sobre todo me viene a la memoria que este 14 de abril se cumplen 50 años de que salimos campeones del Sur y del Interior con mis compañeros de la selección de Florida (1967). 50 años….va a ser un festejo muy especial. Lo vamos a hacer el 22.

“No tomar alcohol, no fumar y hacer ejercicio”

¿Cómo hizo para jugar hasta los 45 años?

-Mi secreto siempre fue el mismo, primero tomarme el fútbol con seriedad, segundo no tomar alcohol, no fumar y hacer ejercicio.
Y todavía sigo, porque hoy, con 77 años recién cumplidos me subo a la bici y trato de hacer 40 kilómetros de mountain bike tres veces por semana

¿Cuántas camisetas defendió?

-En el fútbol del interior jugué en Atlético, Mundial, Tabaré, River Plate, Quilmes, Nacional, Candil; en Nacional de Tacuarembó, en Santa Lucía y en la selección mayor de Florida. En el profesionalismo defendí a Nacional, Wanderers, Cerro, Defensor, San Lorenzo de Almagro y la Selección de Uruguay.

“El más feliz fue cuando nos trajimos la copa desde Canelones (…) ese día Florida no durmió, nos recibió con todo”

¿Cuál fue el partido que lo hizo más feliz?

-El más feliz fue cuando nos trajimos (a Florida) la Copa desde Canelones, ese día no sabés lo que era la caravana que había para llegar; en la Intendencia eran las 12 y media de la noche y nos estaban esperando con las puertas abiertas para festejar. Recuerdo que esa noche Florida no durmió, nos recibió con todo. Sin dudas esos fueron mis momentos más felices dentro del fútbol.

Pero en realidad hubo muchísimos, viví grandes alegrías ganando campeonatos con varios equipos de Florida, viví momentos de mucha felicidad defendiendo a la selección uruguaya, aprendiendo con grandes maestros, compartir equipos con jugadores clase A, haber hecho amigos por todos lados. Eso es lo que me ha dado el fútbol en definitiva, sentir el respeto y la admiración de mucha gente.

¿Quién le puso Pato y por qué?

-Cuando yo era chico me cortaban el pelo y siempre me quedaba como una cola de pato en la frente, entonces ahí fue que una tía mía de Montevideo me empezó a decir así y después en mi casa me jodían diciéndome así porque mi padre decía que yo “a cada paso hacía una cagada”, a mi abuela le daba mucha pena (risas).
Nunca me molestó, todo el mundo me conocía por Pato, tanto en el fútbol como en el BPS donde trabajé muchos años.

“Tabaré Viudez de Nacional tiene algunas de las moñas que yo hacía”

¿Qué jugador de la actualidad le resulta parecido a usted en sus mejores momentos?

-Yo era un jugador muy mañoso, que le gustaba hacer entrar al rival pero siempre con la pelota al pie y la cabeza levantada. Antes tenías que estar atento porque si no…. eran bravos los defensores.

Creo que hoy por hoy Tabaré Viudez de Nacional tiene algunas de las moñas que yo hacía, pero él juega mucho más lejos del área, yo jugaba casi adentro y era más goleador.

¿Quiénes fueron sus grandes maestros?

-El primero que tuve fue José Ricardo Pepe de León, que era de acá pero hizo su carrera entre Montevideo, Colombia y México. No sabés cómo le pegaba…

Y después en la capital aprendí de Washington Pulpa Etchamendi, del Mayor Milán que era un técnico que siempre estaba con lo último, de Hugo Bagnulo, de Obdulio Jacinto Varela que fue mi técnico en Wanderers, en Buenos Aires, de Barreiro y más acá de Mario Patrón. La verdad que tuve una escuela bárbara.

¿Quiénes fueron sus mejores alumnos?

-No sé si decirles alumnos, pero tuve una generación buenaza en Atlético, terminé el siglo saliendo campeón (1999) y lo empezamos con otro campeonato (2000). Recuerdo que estaba Patrón chico, Isidro Rocca, el botija de Fierro, una cantidad de gurises que todos terminaron jugando en Primera, Luis Mario Rodríguez, Guillermo Pacheco, a todos ellos los tuve en las inferiores y todos llegaron a Primera. José Fidel Díaz también. Muchos buenos jugadores.

“Me tiene mal el tema de los 18, 19 y 20 años”

¿Cómo ve al fútbol floridense de hoy?

-Me tiene mal el tema de los 18, 19 y 20 años. Acá los gurises juegan hasta los 17, ahora incluso están en una semifinal pero… ¿y después qué hacemos a los 18 y 19?

¿Juegan en Primera?, o en su momento de máxima maduración los dejamos que vayan para el Prado con la botellita, con el cigarro o quedándose hasta las 4 de la mañana por ahí.

Estoy seguro que eso no es lo que queremos, no hay mejor lugar que una cancha para los gurises. Por eso hay que buscar una solución, hay que armarles un campeonato serio, darles actividad. No cinco o seis partidos y nada más.

Y ojo, no digo que se estén haciendo las cosas mal, pero en este aspecto me parece que está haciendo falta más gente de experiencia metida en el Fútbol de Florida.

¿Una anécdota que recuerde con humor?

-La vez que hice pasar de largo al Gato Britos en el estadio Campeones Olímpicos y cuando se dio vuelta se me tiró con todo de atrás, yo sentí un dolor inmenso en la nalga, viene el árbitro y me dice que no gritara, que no me habían hecho nada, y cuando me bajo el short para mostrarle el golpe tenía los ocho dientes de arriba marcados. ¡Me había mordido! y el Chueco Ojeda (árbitro) lo terminó expulsando.

“Le pediría que Florida salga campeón del Sur para darle una alegría a la gente que todavía va a la cancha”

¿Qué más le pediría al fútbol?

-Para irme tranquilo cuando me toque, le pediría que Florida salga campeón del Sur para darle una alegría a la gente que todavía va a la cancha. No pido un título del interior porque me pondría muy fino, pero al menos salir campeón del Sur. Eso me dejaría contento a mí y a mucha gente.

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