Khalida Popal. Photo: UN Women/Ryan Brown

Foto: ONU Mujeres/Ryan Brown

Desde mi perspectiva: Khalida Popal

En Uruguay las chicas tienen que luchar contra la sociedad que las estigmatiza, quienes no tienen canchas para jugar ni entrenar, que no les ceden los escenarios porque la prioridad es el masculino, que los árbitros se molestan cuando son designados, que en los torneos de ofi a veces ni la guardia va, traemos a consideración un artículo de ONU MUJERES que si bien es de 2016, tiene total vigencia. Recordamos que ONU MUJERES es uno de los patrocinadores del torneo que organiza ofi que le ha dado otro impulso, que obliga al ente rector del balompié a mantener un rumbo y transparencia en las decisiones respecto al fútbol femenino.

En Afganistán, a las mujeres que juegan al fútbol las llaman prostitutas. El fútbol se entiende como un deporte para hombres.

Mi madre me enseñó a jugar al fútbol y al principio jugaba para divertirme. Pero pronto empecé a enfrentarme a la oposición tanto de mujeres como de hombres. Las profesoras y los profesores me echaban de clase porque jugaba al fútbol. Pero, si los hombres juegan al fútbol, ¿por qué no lo pueden hacer las mujeres?

Me convertí en la primera mujer capitana de la selección nacional afgana en 2007. Elegí el fútbol como herramienta para reclamar mis derechos, y para ayudar a otras mujeres a reclamar sus derechos.

En mi país no se respeta a las mujeres… Ni siquiera se considera que sean seres humanos. Es importante empezar a trabajar primero con las mujeres, para desarrollar su capacidad y confianza. Las mujeres primero deben creer que son seres humanos, que son fuertes.

El fútbol nos ha permitido unirnos y formar un grupo para generar conciencia. Éramos cuatro muchachas en el equipo. La gente nos tiraba piedras y basura. Recibí muchas amenazas de muerte.

Finalmente, tuve que escoger entre mi familia y seguir viva. Me fui de mi país. Fue la decisión más difícil. Soy una mujer, y soy fuerte. No me callarán”.

Khalida Popal hizo historia al convertirse en la primera mujer capitana de la selección nacional de fútbol afgana en 2007. Ahora vive en situación de asilo en Dinamarca. Khalida intervino en un evento organizado conjuntamente por ONU Mujeres Brasil y el Comité Olímpico Internacional (COI) en el 60º periodo de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW60), que destacó el deporte como un vehículo para lograr la igualdad de género y poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas. El Objetivo de Desarrollo Sostenible 5 se propone eliminar todas las formas de discriminación y violencia contra las mujeres y las niñas, y garantizar la igualdad de oportunidades para el liderazgo a todos los niveles de la toma de decisiones en la vida política, económica y pública. Lea mas historias de la serie editorial “Desde mi perspectiva”.

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