José Arias, Carlos Mieres, Julio Ferreira, Carlos Velazquez, Alfonso Lodeiro. Juan Carlos Poggio. Carlos Souza, Ramón de los Angeles, Carlos Sequeira, Carlos Mazcazini. También integraban el plantel, Alcides Fernández y Jorge Walpert.

Por Julio Damico de Semanario 20 Once

El ex Baby Fútbol, hoy denominado fútbol infantil, ha sufrido a través del tiempo duros embates desde varios puntos futboleros. Que destruye, que no enseña nada, que es culpable que no surjan jugadores. Y varios etcéteras más.

El 6 de enero de 1971 cuando asumimos la enorme responsabilidad de dirigir la página deportiva de El Telégrafo, escribimos “haremos una página bien sanducera; apoyaremos al baby fútbol, el que cumple un rol social muy grande”.

En un momento preguntamos a los tiradores de dardos envenenados contra el baby fùtbol; ¿lo abolimos y despues qué?.

Mucho bla, bla. Que los clubes de la Liga debían asumir sus programaciones; que el gobierno debía reglamentarlo.

Algunos entraban en el reino del disparate, debían jugar gurisitos de 5,  6 años en cancha grande,con equipos de 11 y con las leyes de juego de los mayores.

Ojalá que los que piensan así ni siquiera se acerquen a este deporte.

Es lógico que como todo emprendimiento en la vida, hay de arena y de cal.

Es sabido que en su tiempo hubo entrenadores que no educaban y dirigían como si fuera al final de un mundial. Que había padres, generalmente, madres, abuelos, tios, que exigian a unos niños que jugarán como si fueran un Luis Suárez o Messi.

Pero pocos hablaban de lo que eran los domingos futboleros del Baby.

Por razones periodísticas estuvimos algunas veces en el Oratorio Zona Este  Fundación Rodriguez Candela. Nos emocionó ver tantas canchas, tantos gurises corriendo detrás de una  pelota, divirtíendose. Porque eso es lo que hacen los gurises. Y que muchos mayores no entienden.

Esta nota gráfica es de Plaza Rivera. Aquella cantidad de gurises que fue modelando Walter Castagnin y que muchísmos de ellos aparecieron luego en el fútboll principal y selecciones sanduceas.

Miren estos nombres, el Pollo Sequerira, el Cabeza De Los Angeles, el Monito Arias, el Foncho Lodeiro, el Tato Velázquez tienen muchos titulos con clubes y selecciones sanduceras.

Cientos de gurises en todo el Uruguay hacen sus primeras armas en el fútbol infantil. Está reconocida mundialmente su obra social junto a la deportiva.Muchos llegan, otros no. Como fue, es y será por siempre. Como en el propio profesionalismo.

El fútbol infantil es como un sentimiento. Como expresara el inmortal Obdulio:  “mi mayor alegría era ver a la gente más humilde enormemente feliz con un simple partido de fútbol.

Y un dato para la frutilla arriba del postre, uno de los hijos de Foncho Lodeiro, Nicolás, nunca jugó en programaciones de la Liga de Fútbol de Paysandú. Lo hizo solamente en el Baby de Barrio Obrero.

 

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