Foto Fanny Ruetalo

Por Julio Damico de Semanario20 Once

Esta vez fue en la Liga de Canelones que un árbitro fue agredido. En un partido de Sub 15. Y como el protocolo dice que debe pararse la actividad cuando suceden hechos así, los árbitros pararon el fútbol canario. Diferencias de criterios entre árbitros y liga canaria, hizo que ésta comunicara a OFI que no tenía jueces disponibles.

Por esto nuevamente los árbitros agremiados a nivel del interior, detienen la actividad de la 14ª. edición del Nacional de Clubes de OFI.

Tal vez tengamos poca capacidad de entendimiento, pero seguimos pensando que es una decisión injusta. Y lo es, para nosotros, porque mete a todos en la misma bolsa.

Es una Liga y en OFI hay 67 (sesenta y siete). Entonces cabe preguntarse que culpa deben asumir los clubes de las otras afiliadas para que lo dejen sin actividad.

Si la liga canaria es culpable, que asuma las consecuencias pero, como en el teatro, la función debe continuar. Y se apliquen las sanciones que correspondan.

No conocemos, y si hay desearíamos conocerlos, antecedentes que en cualquier otra parte del mundo se detenga el fútbol porque un árbitro es agredido.

El agresor recibe una fuerte sanción,  que lo deja afuera de los canchas generalmente por dos años. Corre el riesgo, de ser denunciado, de ir a prisión.

¿Creen que así deteniendo el fútbol van a parar las agresiones? Si lo creen, entonces también creerán que los niños viene desde París traídos por una cigüeña.

Lo que hay que erradicar, definitivamente, es a quienes, de todos los lugares que fuere, generan violencia. No sirven. Entonces, afuera!!!

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