Elena Fernandez. Foto abc

Publicado en abcdeportes

Elena Fernández, primera entrenadora de goleros en un equipo de élite del fútbol español.

El mismo día que las redes sociales ardían por la presentación de Neymar con el PSG y se sucedían los mensajes de despedida a Ángel Nieto, un anuncio del Unión Adarve en su cuenta oficial de Twitter generaba una cascada de comentarios y reacciones. El conjunto madrileño de Segunda división B informaba del fichaje de Elena Fernández, que se convertía oficialmente en la primera entrenadora de porteros en un equipo de élitedel fútbol español. Un paso más hacia la igualdad que ha sido muy celebrado por los aficionados.

«Es un orgullo para mí porque las oportunidades en este deporte son muy complicadas y más siendo mujer. En el fútbol de alta competición parece que hay muchos equipos, pero en realidad es un mundo muy reducido, mucho más aún para las mujeres», explica Elena Fernández a ABC después de una sesión de entrenamiento. De raíces palentinas pero asentada en la capital desde niña, cuatro lesiones graves de hombro y tres operaciones obligaron a la nueva entrenadora del Adarve a replantearse su futuro después de defender las porterías del Atlético y el Rayo Vallecano.

Luchadora incansable según los que tratan con ella día a día, la adversidad le sirvió de estímulo y, a sus 24 años, se ha convertido en una pionera en el fútbol español, aunque mantiene muy alta la bandera de la humildad. «Ojalá mi ejemplo sirva para que otros clubes apuesten por otras grandes profesionales que hay en este deporte». En una temporada histórica para su equipo, la del estreno en la categoría de bronce, ella transmite la misma ilusión que se respira en el Barrio del Pilar, la casa de un club que fue fundado por un grupo de padres en 1992 y en el que «las oportunidades son reales».

Otro muro derribado

Su presencia supone una bocanada de aire fresco en un fútbol que comenzó derribando muros con la incorporación de presidentas, doctoras y fisioterapeutas. Elena Fernández es ahora la primera en aparecer en el cuerpo técnico de un equipo masculino. Durante la charla, la pregunta sobre la igualdad resulta inevitable. «Es verdad que al fútbol español, pero también a otros, le falta evolucionar en ese sentido, pero los avances van llegando. Espero que a partir de ahora se repitan más casos». ¿Se podrá ver alguna vez una mujer entrenando a un equipo de la Liga? Fiel a su personalidad, derrocha optimismo en la respuesta y no tiene duda: «Sentarse en un banquillo de Primera es complicado para todos, hombres y mujeres. Pero llegará ese día, no sé poner una fecha, pero llegará». Mientras llega ese día, sus colegas de profesión en Segunda B bendicen la presencia de Elena. «Enhorabuena, compañera esperemos que seas la primera de muchas», fue el mensaje de Sergio Montenegro, preparador de porteros de la UD Logroñés, unas horas después de que el Adarve oficializara el fichaje. Felicitaciones que se repitieron desde toda la geografía española.

En un deporte dominado por hombres, las mujeres buscan refugio y gozan de muchas más oportunidades en el fútbol modesto. Elena Fernández tenía las maletas hechas para firmar por la Arandina, de Tercera división, cuando recibió la oferta del Adarve. Graduada en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte en la Universidad Autónoma de Madrid, comenzó a colaborar en equipos femeninos y de niños antes de empezar a entrenar a los guardametas del filial del Rayo Vallecano. La pasada temporada trabajó en el Club Deportivo Masriver, donde sus métodos llamaron la atención de un directivo de este modesto club madrileño que también ejerce en el cuerpo técnico del Adarve.

«La oferta delAdarve me sorprendió, la verdad, pero estoy donde quería estar y soy muy feliz. He disfrutado mucho y me encanta enseñar a niños y en categorías inferiores, pero, como profesional, siempre se aspira a más». El reto para ella, sin embargo, no se detiene. Ni en lo personal ni en lo deportivo porque su nuevo equipo, donde cada euro es un tesoro, no lo tendrá fácil para la permanencia. La ilusión en este club no entiende de presupuestos. «Va a ser un año complicado, seguro, pero el Adarve ya demostró la pasada temporada que, con ilusión, se puede llegar muy lejos. En eso no nos gana nadie».

Encantada en el Adarve

Elena Fernández se siente desde el primer día como una más en el equipo. No hay discriminación, ni negativa ni positiva. Y ella no puede ocultar la felicidad de una novata. «Los chicos están trabajando con muchas ganas y los porteros me han recibió con los brazos abiertos. Estoy encantada con su esfuerzo. A ellos también se les ve cómodos conmigo y eso es fundamental a la hora de entrenar», explica a este periódico.

Admira y tiene como guardameta de referencia a Jan Oblak (Atlético de Madrid), aunque su portero ideal es el italiano Buffon: «Para mí es un mito». Cuando la conversación entre en el terreno de las áreas, las porterías y los métodos de trabajo, se relaja y se siente mucho más cómoda. «Ahora, el portero tiene que ser más partícipe del juego. Su función es evitar los goles, pero es muy importante que también sepa leer el juego ofensivo de su equipo. El ataque empieza en el área propia». Al ser preguntada por la cualidad imprescindible en un guardameta, no duda y responde al segundo: «como en la vida, saber tomar decisiones».

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