Pedro Ramón Clavijo. Equipo RDR. La Colonia.

MUY BIEN EL SUR. TIENEN RAZON

Que si, que no, que se debe, que está escrito. Que si lo tocan, que si no lo tocan. Eso es lo que pasa con los árbitros en las medidas que se toman. Es que nadie sabe cómo se aplica un documento que se firmó, y que no pone claridad en cómo se lleva adelante.

Parece sensato, claro y con los pies sobre la tierra, la medida que adoptaron los dirigentes del Sur. “Que no se juegue el torneo próximo”. Está bien. Primero, porque la medida gremial de no arbitrar cuando le pegan a un juez, o hay incidentes, no es resorte de ellos tomarla. Por qué. Porque hay órganos competentes en el tema. Están los tribunales, la Policía y la Justicia. Punto.

Segundo, es porque probablemente en algunos lugares ocurran incidentes de ese tipo y no se informe, para no entorpcer y muchos muchachos que son árbitros pensarán. “Prefiero comerme el garrón y que no me saqquen el laburo del fin de semana”. Es una metáfora pero puede ser real. Todos necesitamos el trabajo. Tercero, porque en los últimos tiempos se ha puesto énfasis en incidentes, porque las redes sociales y los medios de comunicación están cada vez más avanzados y se ponen de manifiesto en un contexto aún mayor del que acontecen. Otros no. Cuarto, es que probablemente se quiera obtener algún tipo de ventaja de situaciones. Ya sea políticas, o deportivas o demás. Quinto, porque mientras se toman estas medidas, muchos árbitros amigos, han sostenido que se quedan sin trabajar por culpa de un caso que pasó a 600 kilómetros de distancia. Sexto, que no hay una uniformidad cuando se toman las medidas. No están todos de acuerdo. Séptimo, porque a veces no se tiene la suficiente personalidad como para decir. “Muchachos yo no quiero que se adopte esta medida. Pueden haber más motivos, pero lo último que vamos a poner como Octavo, es que es un contrasentido que las decisiones las tomen los únicos profesionales que tiene alicaído interior, cuando son funcionarios a la orden del fútbol, y no el fútbol tiene que estar a la orden de ellos. Además, que durante todos los meses, se gastan fortunas para poderlo sostener, con recursos que salen hasta de los bolsillos de los dirigentes voluntarios.

Por eso. Está bien. Antes de empezar que se sepan cuáles con las reglas y que manden los que tienen que mandar. El fútbol del interior, y sin detenernos en ningún nombre propio, no debe ser un escenario como estandarte para lanzamientos o proyecciones individuales, sino que es una unión sana y uniforme en la cual todos nos divertimos los fines de semana.

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