LA ESCLAVITUD DEL SIGLO XXI

Sin duda la FIFA se ha esmerado en proteger y evitar el tráfico de menores por medio de normativas, circulares y enmiendas. Aún así sigue existiendo un lado oscuro en la transferencia de estos, una especie de esclavitud moderna, difícil de erradicar.

Hoy en día, pleno siglo XXI, existe una realidad paralela en torno a las transferencias, una especie de esclavitud moderna. Los Cristiano, Messi y Neymar, entre otros, nublan muchas veces la realidad.

La explotación y abuso sigue estando presente, sobre todo en países de América y África. Casos de personas sin aprensión alguna, que se aprovechaban por medio de engaños y artimañas, del anhelo de niños prometiendo a estos y a sus padres llevarlos a equipos europeos a cambio de dinero, se producen a diario.

También existen academias en países de medio oriente, las cuales se dedican a la compra de jugadores menores de edad, para luego enviarlos a equipos europeos (de propiedad de las mismas academias), todo dentro de un “marco legal” (vulnerando el art. 19 RETJ en todas sus partes).

El problema mayor viene a continuación, una vez llevados son abandonados en un país extranjero, sin papeles, quedando propensos a la explotación, trafico, drogas, delincuencia y prostitución, entre otras.

 

No cabe duda, los niños deben recibir una importancia mayor y un tratamiento especial, por su evidente vulnerabilidad y por encontrarse en una fase fundamental de desarrollo. Si bien FIFA, se ha esforzado en ir mejorando la protección de los menores, no es de ningún modo suficiente. La protección en su conjunto debe prevalecer por sobre el interés deportivo.

 

Es una batalla en desarrollo, donde todos los intervinientes luchan por lo que quieren y el dinero los mueve.

 

Gonzalo Diéguez Salgado

Abogado. Master en Derecho Deportivo

gdieguezs@gmail.com

@gdieguezs

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