Nestor Izquierdo en el saludo de su último partido

Pedro Ramón Clavijo. Equipo RDR. la Colonia.

“FELIZ… SIN PENA NI GLORIA”

Para hacer este comentario, el título es, una letra de Joaquín Sabina. El flaco de Úbeda, es un trovador, poeta extraordinaria, con piezas crudas. Irónicas, profundas y muestran la personalidad de un notable artista. Capaz de reírse de sí mismo, para ilustrar lo que piensa. Claro. Es verdad, la letra de la canción, poco dice del pensamiento que protagoniza esta editorial. Joaquín, habla de un caso de historia personal que nada tiene que ver con esto. Por eso, más allá, recalamos en el significado de ese dicho, que tiene una larga historia:

“Se trata de una expresión que describe, como pocas, la mediocridad de una actividad o de un acontecimiento. Lo que se ha hecho o ha ocurrido no merece mucho comentario, pues no ha dado lugar para efectuar una crítica demasiado alabanciosa al respecto, pero que tampoco permite ser lapidario”. Más conforma ahora, quedó decidido el título y por cierto muy usado;

Izquierdo en final Juveniles Young-Maldonado. Foto Ernesto Hornos

Se trata del arbitraje de Néstor Izquierdo, que marcó el final de su carrera deportiva. El domingo en el Estadio Casto Martínez Laguarda, donde Universal venció a Juventud de Colonia por 4 a 1.

Acaso la carrera haya sido estupenda, magnífica, brillante y que sería de gran nivel, pero recibir un homenaje por parte del organizador del torneo, en un Estadio, donde hay un local y un visitante, que buscan ser campeones. Nos parece un exabrupto, un error, y hasta una ofensa. Porque de verdad. Más allá que uno sea de Colonia y estuviese acaso dolido, hecho que por lo menos personalmente no ocurrió. Pero en mitad de tiempo, cuando, ese hombre homenajeado no había sancionado un claro penal a favor del visitante “Fue cuando Torres, todavía dentro del área, de frente a la cabina, se lleva una pelota con su mano derecha ante la marca de un rival”, o  cuando Espino a los 22 minutos, cuando su equipo ganaba 1-0, anticipa una pelota de frente al arquero y manda el segundo, que es anulado por posición adelantada. En la misma línea y por detrás de él, se encontraba el marcador de punta Britos”. Cuando tuvo dualidad de criterios en las faltas y justo esa instancia le toca dos veces a un mismo jugador coloniense y debió irse a los 38 minutos. Carlos Acosta, acaso bien expulsado, pero con similar medición, también se pudo ir algún jugador rival.”

Después, un seguimiento lejano, contemplativo y hasta indiferente de lo que ocurría. Como sin adrenalina porque era la última vez, y por qué no; hasta la nostalgia podía ocurrir. Porque alguna roja directa pudo existir, si como no, a algún jugador de Juventud, o acaso un par de penales que también en el área roja se pudo cobrar.

Para nada se pone en tela de juicio, el título Nacional, ganado por Universal. Es justo y está fuera de inclusión en esta nota. Solo se trata de una opinión, en la ocurrencia del final y homenaje a Néstor Izquierdo, árbitro de Florida Interior que tuvo su último partido. No hablo de su carrera, que pudo ser brillante.  Solo es, éste, Universal 4- Juventud 1. En este caso, escuchar al flaco Joaquín, inspiró el título. Leer su significado, lo confirmó. Una opinión muy personal claro. Le queda bárbaro al pensamiento.

Como punto final, mejor hubiera sido entregar la plaqueta, en una sesión de OFI, con posterior agasajo, como apelando a similar criterio, se debería hacer con todos los árbitros que se retiran y dan su vida a tan difícil profesión. Son miles.

Anuncios