Por Lucas Paes de O Curioso do Futebol

VISIÓN BRASILEÑA DE LA PELÍCULA

Pensando siempre en el Maracanazo como la tragedia que él fue para nosotros brasileños, olvidamos lo heroico que lo hizo la selección uruguaya fue para el pueblo de Charrúa. El último título mundial de la Celeste Olímpica es ampliamente comentado en la cultura de aquel país hasta hoy siendo motivo de diversas películas y documentales. Maracaná fue lanzado en 2014. La película, dirigida por Sebastián Vederik y Andrés Varela, fue lanzada en una sesión hecha justamente en el Estadio Centenario, escenario del primer título celeste, en 1930.

La película se basa en el libro “Maracaná: La historia secreta” de Atilio Garrido. Según la sinopsis, el pueblo brasileño quería todo para ganar el título, pero el capitán uruguayo acaba transformando la historia en tragedia. En el año de elecciones presidenciales en Brasil, la mayoría de los candidatos intenta asociar su campaña al mérito deportivo de la patria, táctica no muy inusual en la política. Barbosa, que se convertiría en villano para muchas próximas generaciones de brasileños, es retratado en la historia como uno de los más populares. Los jugadores brasileños llevaban consigo camisetas que decían “Brasil Campeón.”

En el otro lado, Obdulio Varela, que haría cumpleaños hoy, es el capitán del equipo uruguayo, buscando unir a jugadores de diferentes clubes y personalidades dentro de un objetivo. El año anterior, el capitán había sido comandante de una huelga de los jugadores, construyendo a partir de allí su liderazgo ante ellos. En el grupo, el joven Gigghia, que vendría pesadilla de personas presentes en aquel juego durante muchos años.

La película cuenta la historia no sólo mostrando la perspectiva de los vencedores, sino también con la óptica brasileña de la tragedia, tratándose en su mayoría imágenes de archivo, muchas de ellas inéditas. Mezclando las imágenes con entrevistas de los que protagonizaron aquel momento, para bien o para mal.

Además de imágenes de los juegos, tenemos imágenes de los equipos en las concentraciones, con la clara diferencia del ya bañado equipo brasileño y el tranquilo equipo uruguayo, considerado fuera de forma y sin grandes posibilidades de hacer grandes cosas en aquel mundial.

Como sabemos, al final de cuentas el equipo, abandonado hasta por los cartones, dio la vuelta por encima.

Bajo la óptica uruguaya, el título fue como una renta. En un momento complicado del fútbol local, viviendo bajo huelgas de jugadores. Pero, de la misma forma que ese día es un fantasma para nosotros brasileños, es también la sombra a los uruguayos, que nunca más han sido campeones del mundo, teniendo seguramente su mayor oportunidad en 2010, 60 años después, en un equipo que también sorprendió al mundo.

A pesar de la apelación a clichés, como la tragedia que la derrota fue para Brasil y una impresión de que el dolor afectó a toda la nación, uno de los méritos de la película pasa por el lado uruguayo de los acontecimientos: con los testimonios de los vencedores, conocemos un poco más de la fuerte personalidad del capitán Varela,  el Sr. Obdulio, líder de personalidad fuerte que dijo en la boca de los vestuarios en la entrada en el campo que los uruguayos saldrían con el título.

El Maracanazo será para siempre un episodio que marcará a los pueblos brasileños y uruguayos. Pero la herida abierta por la derrota fue parcialmente cerrada, o mejor, acabó siendo superada por la histórica goleada alemana en 2014.

Para los uruguayos, el último título mundial, pero no el último suspiro de una camisa de un gigante hace mucho tiempo dormido, que despertó de forma casi devastadora en 2010

Después de 1950, nunca más un Brasil x Uruguay será un simple juego de fútbol, ​​después de todo, algunos fantasmas jamás serán exorcizados, para bien y para mal.

Versión original

http://www.ocuriosodofutebol.com.br/2017/09/maracana-um-documentario-uruguaio-sobre.html#.WcP3w8iI18Y.twitter

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