La rotura del Ligamento Cruzado Anterior, la lesión que atemoriza al fútbol femenino… ¡puede prevenirse!

Tere Saurí, preparadora física y readaptadora, analiza la lesión del cruzado en Marca.

Según Marca, la lesión del Ligamento Cruzado Anterior, se trata de una de las lesiones que más preocupa a las futbolistas dado que, además de dolorosa, conlleva un periodo de baja estimado entre seis y ocho meses. Esta lesión se da por diferentes factores (hormonales, biomecánicos, anatómicos y neuromusculares) y el perfil de paciente de más riesgo es una mujer (ocho veces más que el hombre) con edad comprendida entre 15 y 19 años que practican deportes con saltos, giros, desaceleraciones y cambios de dirección (fútbol, baloncesto y balonmano, por encima del resto).

“Si se realiza un adecuado diagnóstico de las deficiencias que tiene cada jugadora y aplicamos ejercicios concretos, con cargas concretas en función de las mismas, las mejoras conseguidas son significativas. Un programa preventivo, multicomponente, centrado en las deficiencias particulares de cada una de las futbolistas, minimiza significativamente el riesgo de padecer esta lesión“, asegura Tere Saurí, exfutbolista del San Vicente, Levante y Colegio Alemán, cuyo trabajo fin de Máster (Ciencias aplicadas a la prevención y readaptación funcional de lesiones deportivas) y experiencia la hacen ser una voz más que autorizada.

Tere Saurí, en su etapa en el Valencia, y las lesionadas tras ser...

Teresa Sauri y las deportistas en el post operatorio. Foto Marca

Entre los factores de riesgo, Tere nos habla del tema hormonal (el ciclo menstrual influye notablemente en los riesgos de lesión, siendo más propensas en la fase ovulativa, donde hay exceso de laxitud en el ligamento), tema biomecánico (tendencia a relajación del isquiotibial, menor fuerza en el glúteo medio, fatiga muscular y desequilibrio en la fuerza, flexibilidad y control) y tema anatómico (menor diámetro del LCA, menor ancho de la escotadura intercondílea, ángulo Q, laxitud ligamentosa y aumento de la pronación). En cuanto a los mecanismos de la lesión nos cita dos: cizallamiento tibial anterior (el caso de Zlatan Ibrahimovic) y colapso del valgo (casos de Jesé Rodríguez o Sergio Llull).

Cuestionada sobre factores externos como el tipo de césped o la climatología, la valenciana nos resuelve las dudas: “No hay evidencias de que jugar en césped natural o artificial influya como factor de riesgo en este tipo de lesiones, pero sí está demostrado que en caso de lluvia el riesgo disminuye porque la superficie resbaladiza hace que el ligamento tenga menos posibilidad de quedarse encajado”.

“El fútbol femenino ha evolucionado mucho en los últimos años. La exigencia y la competitividad ha aumentado mucho, algo que se nota tanto a nivel físico como psicológico, pero la forma de entrenar no lo ha hecho tanto. La figura del readaptador, tan importante, es relativamente nueva en el mundo del fútbol y una recién llegada al fútbol femenino”, analiza Tere. “Es necesario un plan preventivo de fuerza para disminuir el porcentaje de estas lesiones -nunca se extinguirán, subraya- y un trabajo específico por jugadoras y parcelas de campo. Los clubes deben pensar que, a medio y largo plazo, invertir en esta figura es un ahorro de dinero y beneficia tanto al equipo como a la jugadora“, subraya.

Si tenemos en cuenta que el 80% de los casos de LCA se dan sin contacto entre jugadores, es demostrable que el trabajo de prevención es de vital importancia. “La figura del psicológo o coach es igual de importante. Es un apoyo fundamental en momentos de subidas y bajadas de moral puesto que hablamos de periodos muy largos de baja. En muchos casos, además, es una lesión que se repite(los dos primeros años las posibilidades de recaída son altas porque la plascia no está asentada). “Nadie puede asegurar que librará de lesiones a las futbolistas, pero sí que se puede hacer mucho mas para intentar que estas no aparezcan”, afirma Tere.

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