Foto: El derecho, está por encima de quien grita más fuerte. Se debe entender con una fuerte capacidad de análisis, sentido común y buena gente. (123RF)

Pedro Ramón Clavijo. Equipo RDR. La Colonia.

PUNTO PENAL

 

SE CREYERON EL CUENTO……

….del protagonismo, de la fama, de los dos minutos de tele. Es evidentemente que la apertura, el diálogo, los derechos, la igualdad, la inclusividad, y la cantidad de DAD que hay, llevaron al desconcierto de todos y cada uno de los ciudadanos. Todo está muy bien, porque en verdad, todos los seres humanos tenemos derecho a ser iguales, más allá de nuestras ideas, raza, religión, o “color del equipo”. Más allá de la función que se cumpla y la actividad que tenga cada quien. Es muy cierto. Pero más cierto aún, es que todos, a su vez, tenemos deberes, muy profundos, que es la de no interferir en el otro, porque también tiene derechos. En esa mescolanza, es que no hemos entendido, como “debemos entendernos”.

Salta a la vista, que por encima de todo, parece que ”todos queremos que nuestros derechos sean los tenidos en cuenta”. Ni nos enteramos, que somos parte de un conglomerado menor, ante la infinidad que sobre el mismo punto, suman quienes tienen también derechos.

Los medios de comunicación están abiertos y los protagonistas lo utilizan sin ton ni son. Es más, con tal de completar el derecho de todas las partes, cosa que hacen muy bien, porque realmente entienden el derecho de todos, nunca hay un acuerdo en nada.

Podríamos incursionar en mil temas. Por ejemplo, la utilización de la calle, la cebra, la vereda, la calle, el espacio, la ley financiera que el gobierno quiere y el otro no, la educación y sus consultas, la seguridad y la inseguridad, la independencia de Catalunya, los piquetes de Buenos Aires, los bolsos de López, las pruebas nucleares de Corea, las amenazas de Trump, la Justicia que sí, la Justicia que no, el paro del fútbol uruguayo, las reuniones de directivos del fútbol del interior todos con interés contrapuestos. En fin, son algunos aspectos de lo que no nos pone de acuerdo.

Pero el interés de este artículo es hablar de los dos últimos, que son los que, compete a esta página.

En el fútbol profesional, hay dos posiciones de jugadores. Todos tienen derecho es verdad, pero el que tiene mayores derechos, es el ciudadano común, que es el que sostiene el fútbol y paga las actuaciones, famas, actividades, salidas, reuniones, protagonismos, y hasta el demostrarse importancia que algunos se dan por creerlo. En fin, todos, funcionan para el ciudadano común que se queda con las manos vacías, en el momento menos esperado.

Para encontrar una solución, la Mutual de Jugadores es el medio legal de representación. Creó una nueva directiva el año pasado y tiene potestades hasta agosto. En esa línea es de respetarla y esta debe respetar a sus asociados. Entones son ellos, los jugadores los que se tienen que poner de acuerdo y respetar lo que la democracia indica. Si no hubo listas para presentarse en su momento, se debe esperar a la próxima elección. Si la comisión no respeta sus estatutos, en algún lugar estará escrito lo que hay que hacer. Hay que ser demócratas que es quien resuelve.

En cuanto a lo del fútbol del interior. Lo mismo. Hay que tener sentido común e ir derecho a lo que indican las leyes y mirar por el otro. Lo preciso es saber en dónde estamos parados y los medios que tenemos. Al fútbol chacarero lo sostienen los bolsillos del dirigente porque no hay más, ya está. Lo otro son vintenes.

Lo peor, es creer que lo más importante es lo de uno y mientras a mí me vaya bien, al otro que lo parta un rayo.

En este Uruguay, desde que apareció la TV al mundo. Cuando empezamos con la Champions y el glamour europeo nos deslumbramos y nos parece que aquello se puede aplicar acá. Allá, tienen la idea clara. Primero hay plata, después, miran por el interés de todos. Y ese todo, es que el aficionado sostiene los espectáculos y el artista debe salir a escena.

Acá, no tenemos plata, pero debemos entender que el espectáculo debe seguir, porque en principio lo hacemos porque nos gusta, y en esa relación, se debe mirar por todos. Por eso, hay que entenderse con los pies sobre la tierra, si no, habremos fracasado y creeremos que no tenemos la capacidad necesaria para estar donde estamos.

Recordemos no interferir en los caminos de la democracia. Por favor. Defendámosla. Ideas, análisis, estudio y “MAYORIA” hay otro camino.

 

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