“Fiesta, que fantástica que fantástica esta fiesta, esta fiesta en la que descubrí mi amor”

Escribe Juceda de Semanario20once

La italiana Raffaella Carrá, que estuvo en Paysandú en el 8 de Junio, popularizó el tema Fiesta. Parafraseamos esa pegadiza letra para titular esta nota.
Si habremos visto a Paysandú campeón. Del Litoral, Interior, la “Curuguatí”, jugar y siendo aplaudido en el “Centenario”. Gracias a la vida por haber vivido todo eso. Pero lo acontecido este 14 de abril del 2019 en la segunda final del Nacional de selecciones entre Paysandú y Colonia, en alegría, algarabía, pasión, superó todo lo imaginable. Los celulares encendidos como que representaban una antorcha de victoria cuando las sombras de la noche comenzaron a cubrir el cielo de la Heroica.
Hay, desde nuestro punto de vista, algo que hizo de disparador; la gran mayoría de las más de diez mil personas que estaban en el estadio Artigas, nunca habían visto a Paysandú campeón Nacional de OFI.
Desde 1998 cuando por 2 a 1 le ganó a Durazno aquí y en la capital del Yí, habían sido solamente lágrimas de dolor por las derrotas en las finales.
En el 1996 y 2006 ante Maldonado, 2007 frente a San José es lo mas cercano en finales no ganadas. Paysandú tenía 6 títulos en 11 finales..
En el 96 había más público que este pasado domingo porque el estadio estaba “entero”. Hoy, y desde hace mucho, está con la tribuna oeste clausurada.
Recibió cinco goles Paysandú a manos de un Maldonado Interior, el que finalmente fue el campeón en la finalísima de Florida.
Entonces había un deseo, una ansiedad, un silencioso grito de ¡queremos ser campeones! en cada una de las almas sanduceras que no olvidarán jamás esta hermosa fiesta.

Foto Víctor Darwin Rodriguez

EL PLANTEL DEL AMOR A LA BLANCA
Se dice que la victoria tiene mil padres y la derrota es huérfana. Este título, el séptimo, tiene esos mil padres. Muchos de ellos cuando comenzó el campeonato dudaban hasta donde podía llegar esta selección. Habían quedado por el camino varios futbolistas de esos que se sabe, de antemano, que tienen camisetas de titulares en la selección. Vaya a saberse porque se bajaron de la convocatoria. El entrenador Cabillón tiró una cifra de veinte jugadores. Se habla mucho de “manijas” y si fuera así que daño le hicieron a los futbolistas. En su momento escribimos aquí que a nosotros esta selección nos generaba simpatías, respeto y apoyo por haber demostrado que vestir la casaca de Paysandú no se rechaza. Se acepta y punto porque es un honor. El más grande para cualquier futbolista que juegue en el fútbol sanducero.

Hemos escrito que esta selección creció desde el pie. Desde la humildad. De creer que podían ser dignos de vestir esa camiseta que en otros tiempos lucieron enormes futbolistas como Heriberto Sosa, Jorge Arcel, Ramón de los Angeles, José Lanterna, Nery Pratt, Marcos Lobato, de los más ganadores a nivel de selecciones, Luis Collares, Barroco Rey, Héctor Lancieri y mil campeones más.

 

LAS FINALES SE GANAN, NO SE JUEGAN

Esto lo repiten los entrenadores. Las finales son partidos diferentes. No hay mañana si perdés. Entonces tenés que renunciar a ciertas cosas si es necesario para lograr el
objetivo. El único fin es ganar. Como sea dentro de la legalidad del juego. El primer tiempo de Paysandú fue opaco. Tuvo la gran ayuda que a los 5 minutos Agustín Bombi en una actitud rechazable y de poco sentido deportivo, se hace expulsar. Sólo 5 minutos y este “belicoso” futbolista ya andaba a los pechazos,
metiéndose en cada discusión. Así lo vimos el año anterior en la copa de clubes. Así lo vimos en esta de selecciones a través de la imagen de Tenfield.
En una final y siendo local, tener enfrente a un adversario con un jugador menos, es una ventaja que si sabes aprovecharla estará a favor de la victoria. Paysandú no aprovechó. Nadie del público notaba que Colonia tenía uno menos.
Muchas pelotas largas, poco juego colectivo, no siempre ocupando ambas bandas laterales en ofensiva y el cero gol como que estaba decretado.

LOS GOLEADORES ESTÁN PARA ESO
Sólo 5’ del segundo tiempo y “Maravilla” Duarte hace un gol maravilloso. Arranca desde el medio campo y cuando llega a las proximidades de la media luna del aérea, saca un formidable remate. El golero no ve la pelota por su potencia.
Era el momento bisagra, de comenzar a manjar el partido y ser inteligentes para liquidarlo porque Colonia ahora sI tenia que salir a buscar el empate. Mejoró algo Paysandú y, principalmente puso un poco más de velocidad. Un gran trabajo de
Cohelo y Sabaño sostenía al equipo en el medio campo.
En problema defensivo era que en la cancha de arriba siempre ganaban los de casaquilla roja. Y llegó el empate 14 minutos después del gol de Duarte.. Facundo Rodríguez un gran jugador, la mete contra un caño y volver a sufrir porque un gol
coloniense nos depositaba en el alargue.
Colonia necesitaba otro gol y entonces aparecieron los espacios. La falta de puntería de Angelo, Sabaño en sus “electrizantes” subidas, el mismísimo Andreoli, desperdiciaron chances como para liquidar todo. Pero los goleadores erran varias pero
generalmente meten una. Angelo se va desbordando por la derecha bien hasta el fondo, pase hacia atrás y Andreoli punteándola la manda mas allá de la “goal-line”.
Si bien faltaban 13 minutos y los adicionales, nadie creía que la visita pudiera llegar a los necesarios dos goles para obligar al alargue.
Y así fue. El séptimo titulo del Nacional del Interior quedó aquí. Bienvenido!!!!

futbolflorida

Blog de fútbol de Florida y del interior de Uruguay

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