#CopaOFI
Cuando los errores cuestan un sueño: Quilmes paga caro sus descuidos y Ceibal festeja la llegada a la final
Fotogalerìa En el fútbol de alto nivel no existen los premios al mérito ni los diplomas por acumular jugadas de peligro. La contundencia manda, y las desatenciones, en instancias donde el margen de error es nulo, se pagan con la eliminación. Esa es la amarga lección que le queda a Quilmes, un equipo armado para […]
Fotogalerìa
En el fútbol de alto nivel no existen los premios al mérito ni los diplomas por acumular jugadas de peligro. La contundencia manda, y las desatenciones, en instancias donde el margen de error es nulo, se pagan con la eliminación. Esa es la amarga lección que le queda a Quilmes, un equipo armado para mucho más, que vio cómo se le escurrió entre las manos la oportunidad de volver a disputar una final del interior.
A lo largo de los 180 minutos de una llave vibrante y desgastante, Quilmes fue el dueño de las mejores situaciones. Mostró carácter para remontar marcadores adversos y momentos de muy buen juego. Sin embargo, en esta serie siempre apareció un «pero» fatídico:
-
En la ida: Un penal concedido sobre la hora dejó la llave abierta y sembró las primeras dudas.
-
En la vuelta: La falta de efectividad rozó el drama. Se marró un penal decisivo, se desperdiciaron ocasiones inmejorables frente al arco y, cuando el partido agonizaba en el tiempo de descuento, un nuevo parpadeo defensivo terminó sentenciando el gol que decretó la eliminación definitiva.
La muralla salteña y la mística de Ceibal
Si el resultado castiga a Quilmes, también exige reconocer las virtudes de un Ceibal que aplicó un libreto perfecto. El conjunto salteño sostuvo su clasificación en tres pilares fundamentales:
-
Un arquero formidable: Respondió en los momentos de mayor presión y contuvo el embate rival cuando el arco parecía vencido.
-
Pelota redonda: Ruiz Díaz se erigió como la figura excluyente en el avance, haciendo fácil la pelota que le llegó al pie.
-
Mística y jerarquía: La entrada del histórico Menoni —un jugador con la costumbre intacta de dar vueltas olímpicas— le aportó el temple necesario para cerrar el encuentro.
Ceibal trajo el aliento de todo su barrio, copó la tribuna y emprende con justa alegría los 450 kilómetros de regreso a Salto a puro festejo.
El camino a la gran final
Con esta victoria, Ceibal sella su boleto a la definición del torneo, donde se medirá ante Juanicó, que accedió a la instancia decisiva tras superar por penales a San Lorenzo de Young.
-
Partido de ida: Se disputará en el departamento de Canelones.
-
Partido de vuelta: Tendrá como escenario el Estadio Ernesto Dickinson de Salto, donde Ceibal buscará coronar otra jornada histórica ante su gente.
Para Quilmes queda la desazón, el trago amargo y la certeza de que en este tipo de definiciones, perdonar en el área rival y parpadear en la propia es una combinación que se paga demasiado caro.
Detalles:
Diego Torres, Emilio Musto (Franco Ariceta) , Matías Castro, Maximiliano Riviezzi, Guillermo Cantero, Juan Cruz Rivas, Mathías Álvarez Navarro (Lautaro Nieves), Esteban Ledesma (Leandro Elizeche), Rodrigo Ferreyra, Gonzalo Castellanos (Facundo Spinelli) y Vicente Bonilla. DT: Sergio Delgado
Agustín Añasco, Axel Santana (Marcelo Menoni), Lucas La Palma (Matías Núñez), Fernando Scarrone, Ariel Rivero, Gonzalo Olivera, Gabriel Camargo, Braian Brizuela , Mateo Ruíz Díaz (Benjamín Costa) , Santiago Pintos (Edison Adalio) y Ángelo Martínez (Nicoláhi Bochkariov). DT: Martín Barreto



















































































































































