Baby
Tres generaciones en la cancha: El emotivo análisis del Lic. Martín Alexandre sobre el Baby Fútbol
El Baby Fútbol como escuela de vida
Lo que comenzó como una charla entre el periodista Jorge Benoit y los padres de Martín Alexandre, terminó en una profunda reflexión sobre la presión en el fútbol infantil y el valor de la familia en el deporte.
El fútbol infantil de Florida vivió un momento de especial sensibilidad durante una reciente cobertura de FutbolFlorida. La nota comenzó de forma entrañable: el periodista Jorge Benoit conversaba con los padres de Martín Alexandre, quienes se encontraban en la cancha acompañando a su nieto (hijo de Martín), un pequeño de la categoría 2016.
Mientras los abuelos recordaban con nostalgia las épocas en que su propio hijo jugaba y cómo el tiempo ha pasado hasta ver hoy a la tercera generación vestida de corto, el propio Martín se sumó a la charla para aportar su visión como profesional de la psicología y como padre.
Un legado que trasciende el césped
La llegada de Martín a la entrevista transformó la anécdota familiar en una lección de psicología deportiva. Al ver a sus padres y a su hijo en el mismo predio, Alexandre destacó que el fútbol es, ante todo, un conector generacional y un refugio social.
«Hoy es muy importante el valor social que tiene el fútbol infantil porque compite contra estímulos muy atrapantes para la adolescencia. Vale oro ver cómo las instituciones organizan esto», explicó, subrayando que el club es el lugar donde se forma a la persona antes que al jugador.
El «Efecto Messi» y la realidad estadística
Con la autoridad que le da su profesión, pero con la cercanía de quien estaba allí como un padre más, Alexandre lanzó una advertencia necesaria para quienes llenan las tribunas de expectativas desmedidas.
-
La presión del entorno: Criticó que muchos padres sigan buscando «un Messi» en cada niño, olvidando que la estadística es implacable: «Llega uno de cada 6.000».
-
El derecho a la diversión: Hizo un pedido directo a las familias: «Que lo dejen jugar a los niños, que no le griten tanto, que se diviertan».
-
La realidad física: Recordó que el éxito en el baby fútbol es relativo, ya que el paso a la «cancha grande» y el desarrollo físico cambian las reglas del juego para muchos jóvenes.
El fútbol como «Escuela de Vida»
Para el licenciado, el hecho de estar allí con sus padres y su hijo refuerza su teoría de que el baby fútbol debe ser una etapa de formación integral.
«Es un deporte para niños, no para sacar profesionales; eso es lo que tienen que entender los padres», concluyó, mientras el ambiente de la entrevista reflejaba precisamente eso: una familia unida por la pasión, la historia del club River y el bienestar de los más chicos.
La nota cierra con una imagen poderosa: tres generaciones de la familia Alexandre unidas por una pelota, recordándonos que, al final del día, el resultado del partido es lo menos importante.
