#CopaOFI
#CopaDeSelecciones. Entre Sarandí y Florida
Comienza la Copa
Muchos no lo entenderán
Comienza hoy el SUR en el que participan 10 sectores faltando a la cita únicamente Sarandí del Yí.
En esta ocasión vuelve Sarandí Grande en lo que ha sido un esfuerzo muy importante para una liga chica que estuvo mucho tiempo sin competir a nivel interdepartamental.
Al margen del favoritismo tradicional que tienen los sectores capitales comenzando por los más ganadores como Durazno y San José, está el vigente Campeón -Colonia- que buscará retener el título por primera vez.
Ecilda Paullier, la Federación de Colonia, Paso de los Toros, son selecciones que han sabido ser los mejores al igual que la tradicional azulgrana. La celeste floresina renueva las esperanzas de un departamento que tiene a los actuales campeones a nivel de clubes como Porongos.
Lo que nos centra es la participación de Florida y Sarandí Grande entre los que se reparte nuestro corazón.
Nacimos deportivamente en la liga de Sarandí Grande defendiendo a nuestro centenario Polanco F.C. El Liceo Faustino Harrison fue nuestra cuna deportiva donde con aquella camiseta verde del atletismo recorríamos el país conociendo lugares que, en aquella época quizas y sin quizás, no hubiéramos podido acceder. Esas instancias nos fueron creando una rivalidad insospechada con la capital departamental que desembocó en que apareciéramos citados a una selección histórica de 1979.
Poco a poco fuimos conociendo, insertándonos en una nueva sociedad y de esta manera, comenzar nuestro «noviazgo» con la albirroja.
Llegaron muchas alegrías,las que rescato por encima de cualquier eventualidad, fuimos consolidando amigos, creciendo en nuestra vida personal hasta que un día Sarandí tuvo la chance de competir en el Sur.
Nosotros íbamos y veníamos de clubes de Florida, pasando por Plaza, Independiente, Pintado Wanderers logrando departamentales de ULIFF como representaciones en Copas de Clubes.
Llegó la reforma en OFI por lo que los sectores interiores participarían por primera vez en las copas de selecciones, Sarandí nos llamó (Florida no)y allí estuvimos.
Nunca veré al Batalla tan lleno como en aquel debut recibiendo a Durazno, ya que ni cuando Boquita jugó al final con Wanderers se llenó en las 3 tribunas.
Fue algo inolvidable que llevaré en mis retinas hasta el día que se cierren; ese gol contra la Roja, el abrazo imaginario de todo un pueblo aquella ovación dada en la selección del pueblo.
Cada vez que correspondió, Sarandí me recibió y me acunó, pero tampoco me voy a olvidar de la noche triste que con Florida los eliminamos debiendo salir escoltados del estadio porque la gente no entendió que cuando uno entra a una cancha, entra a ganar no importando quien esté enfrente.
El amor por la albirroja fue tan fuerte que no podía escuchar la marcha cantada por Valentín, porque me corrían unas lágrimas espontáneas de emoción, de alegría y a veces de tristeza.
Pasamos por todos los lugares deportivos con Florida: jugador de juveniles, de mayores, entrenador de juveniles como de mayores, también acompañando a mis hijos cuando les tocó vestirla…hasta llegar a la inesperadada comunicación, por lo que debemos ser muy pocos los que sabemos que se siente cuando tenes un amor repartido por quien te dio la vida y por la que después te abrazó de otra forma.
Sarandí y Florida, Florida y Sarandí, reparten y dividirán mi corazón en dos partes, por lo que a partir del inicio de la competencia de hoy, estaré en un lado pero, con la oreja en el otro.
Florida tiene otra infraestructura, organización y logística que a Sarandí le cuesta mucho debido a lo acotado y espaciado de su competencia. Ya llegará el día que pueda crecer, pero el retorno vale mucho más que cualquier vuelta olímpica.
Lo sé, ustedes no lo entenderán, pero es como lo siento.


