#CopaOFI
#CopaOFI. La historia se respeta.
O.F.I. la Copa Nacional de Selecciones y el deber de respetar la historia
A veces las cosas suceden y uno muchas de esas veces se deja llevar sin tomar recaudo en como en ese suceder van sufriendo determinados cambios de identidad. Esa actitud con un supuesto de interés de modernizar o vaya a saber qué y sin ningún argumento de peso atenta contra sus esencias genuinas.
Erróneamente somos muchos los que nos dejamos llevar por la innovación cayendo en la falta del suficiente celo volviéndonos hasta involuntarios cómplices de incurrir en la falta de respeto hacia la historia y sus respectivos protagonistas.
Claro que uno también a veces empieza a atar cabos hurgando en su memoria o atendiendo crónicas, artículos o recopilaciones históricas y al poner un poquito de atención le cae la ficha de que ese algo no le cierra. Compartida o no nuestra apreciación que entraremos a desarrollar ni tampoco suponiéndonos unos iluminados creemos es de orden darla a conocer.
Percibiendo de unos años a esta parte el número de edición que da O.F.I. a su Copa Nacional de Selecciones se hace difícil de entender como puede ser que en este 2020 recién se esté jugando la número 17. No hace falta ir muchos años más atrás de esos 17 años que según O.F.I. se supone han transcurrido de Copa para reconocer que ya se jugaba de antes pero para no quedarnos tocando de oído o de memoria más cercana, basta repasar alguna recopilación digna de la mayor credibilidad (*) para ratificar que organizada por la propia por entonces muy novel O.F.I., la primera se jugó en 1951, llevando a una competencia territorialmente unificada la que regionalmente no era ajena cuando con la creación de las Confederaciones, la del Litoral fue pionera en esa faceta disputando como tal su primer torneo en 1922, sin que pasaran más de 6 años entre la fundación de una y otra (el período fue de 1922 a 1927) apareciendo el resto formalizándose las Confederaciones del Sur, Norte –el algún momento posterior Noreste- y Este concretando sus correspondientes certámenes regionales.
Es real que de aquel 1951 a la fecha ya sea como Campeonato de Selecciones del Interior, su nombre original, o como la posteriormente denominada Copa Nacional, ha habido trasformaciones de estructura en el sistema de desarrollar la competencia. Se ha ampliado la cantidad de participantes, sistemas de clasificación, etc., etc., etc., pero aquel espíritu fundacional es exactamente el mismo.
Tranquilamente podemos hacer el paralelismo con el distante primer Campeonato Mundial de 1930 jugado en Montevideo al último de Rusia de 2018, en el que se ha modificado la cantidad de intervinientes, las formas para llegar a intervenir, mecanismos de disputa y otros diversos aspectos pero por eso desde entonces a la actualidad no ha dejado de ser el Campeonato o Copa del Mundo.
¿Entonces por qué para O.F.I. se está jugando actualmente la 17ª Copa Nacional de Selecciones?
¿Cómo puede ser qué O.F.I. a través de quienes eventualmente se encontraban integrando su Consejo Ejecutivo tuvieron la idea de empezar a contar de nuevo?
Entendemos que esa disposición no fue más que el inicio de una falta de respeto hacia aquellos pares que al frente de la misma Organización de Fútbol del Interior la hicieron su añeja organizadora. No es menor falta de respeto hacia quienes han sido la razón de ser de la Copa, los viejos jugadores de los comienzos y todos los que defendiendo a sus respectivas selecciones siguieron a la etapa inaugural durante todo el largo período previo a la por ese afán enigmático y como si eso diera trascendencia, por los “inventores” de siempre y de los que le fueron sucediendo pasó a ser la 1ª de esta 17ª.
¿Se puede borrar con tanta simpleza semejante pedazo de historia?
Siempre se está a tiempo de desagraviar tremenda herejía seguramente idealizada en su momento por poco sustentables ideas de innovación dejando al desnudo la pobreza de conocimiento y valoración a falta de cerebros aplicados a aportes más efectivos y menos creídos de que el fútbol del interior empezaba con ellos.
Es probable que esto pueda parecer una tontera, sin embargo a nosotros nos parece que la historia reclama su derecho a un respeto bien ganado.
(*): Un siglo de Fútbol del Interior (Ariel Herrera, 2003)
Alfredo Zaldúa (Semanario EL ECO/Mediacancha-FM 89.1 Palmira Comunitaria/G.I.E.F.I.)
