#CopaOFI. Litoral celeste

Por Freddy Silva

¡¡¡RIVERA CAMPEÓN DEL LITORAL!!!

No hay nada más lindo que ver coronar con el éxito la campaña que realizaron estos “guerreros celestes”

En momentos de enorme alegría no podemos olvidar el comienzo de esta campaña cuando todos sabíamos que era imposible lograr resultados positivos.

Se llegó al debut del campeonato un día 12 de febrero con apenas un par de entrenamientos y en medio de ellos dos días de lluvia que solamente sirvieron para unir al grupo en un gimnasio y realizar algunos movimientos

Festejo Rivera. Foto Freddy Silva

De esta manera se llegaba al primer partido, un clásico en Tacuarembó con gurises que se ponían, por primera vez, la camiseta celeste ante un equipo experiente, copero y con mucho tiempo de práctica e incluso con partidos amistosos previos.

La lógica era perder, no había otra alternativa y los rojiblancos nos ganaron con estricta justicia.

A partir de allí comenzó la línea ascendente en la marcha del equipo a pesar del enorme trabajo que pasamos para ganarle a Tranqueras en nuestro estadio, lo que se logra en una de las últimas jugadas del partido

Pero después el triunfado ante Tacuarembó en nuestra casa levantó definitivamente el ánimo de todos y a partir de allí advertimos la actitud que demostraban cada uno de los integrantes del grupo seleccionado.

Luego de un nuevo triunfo ante Tranqueras donde jugaron todos los que hasta ese momento no habían tenido posibilidades y, recién allí, el cuerpo técnico pudo evaluar el rendimiento de cada uno de los jugadores, llegó la segunda fase.

El rival, Río Negro, el peor porque hasta se pudo haber optado por una elección entre el equipo fraybentino y Artigas.

Otro equipo muy bien integrado, con jugadores de reconocida trayectoria a nivel del país e incluso varios de ellos en el exterior.

Se ganó un partido muy difícil en nuestro estadio producto de la voluntad y sacrificio de nuestros jugadores, pero la definición fue en el mal recordado Parque Liebig’s cuando a nuestra memoria afloraba la eliminación anterior que habías sufrido en aquel mismo estadio hace un par de años atrás.

Rivera Campeón Litoral. Foto Freddy Silva

Y allí surgió la responsabilidad y aplicación táctica como para que estos gurises que hoy son los campeones, jugaran de la mejor manera para venirnos desde allá con la clasificación debajo del brazo.

Tacuarembó había eliminado a Artigas remontando un tanteador contrario de dos goles y le había ganado por tres con propiedad en su estadio y era seria nuestro próximo rival.

Recordamos haber escrito oportunamente que volver al Goyenola ahora, sería diferente al 12 de febrero, los rojiblancos ya no iban a tener las mismas facilidades que habían tenido en el partido inaugural y así fue.

Rivera fue al Goyenola y volvió con los tres puntos a definir en casa.

Y aquí, me quiero detener en este trayecto futbolístico, en esta reseña de lo que ha pasado adentro de la cancha para referirnos a lo que sucedía afuera.

Una semana previa plagada de emociones a granel porque ver a los jugadores celestes en medio del pueblo deportivo, vendiendo entradas en la Plaza, concurriendo a centros estudiantiles, entrenando fuerte y alentándose permanentemente entre ellos, fue realmente emocionante.

Las palabras atropellan nuestra mente y nos quedamos sin el vocablo justo para contarles todo lo que sucedió, pero mirando de afuera, vimos que definitivamente, los gurises se habían ganado el corazón del aficionado y de todo el pueblo riverense.

El «Paiva» colmado. Foto Freddy Silva

Entonces venia lo otro

Muchos opinaban que había un triunfalismo desmedido y que había que reconocer que se jugaba ante un gran equipo.

Y hubo un poco de cada cosa, pero la realidad fue que en las tribunas había casi diez mil personas, nunca antes visto en nuestro estadio acompañando a la selección y quizás lo más cercano fue otra final del Litoral que los tacuaremboenses nos ganaron por penales el 9 de febrero del 2018 pero cuando habían alrededor de seis mil personas.

No dejo de reconocer que cuando entró la celeste a la cancha sentí temor.

Era demasiada responsabilidad para un grupo seleccionado con algunos gurises debutantes con la camiseta celeste.

En la cancha más de 200 mascotas, muchos con banderas celestes alentando a los jugadores y todos con camiseta color cielo.

Los jugadores pasaron por el túnel que hicieron los más chicos y que llegaba hasta el medio de la cancha

Gurises de tres, cuatro y cinco años y me puse a pensar, ¿cómo se e explica a estos chicos que el fútbol tiene tres resultados y que perder es uno de ellos?

Ellos entraron para ver a “sus ídolos” ser campeones. Y una de las posibilidades era perder el partido y el título.

EL PARTIDO

Un primer tiempo donde dominó por completo la visita.

Tacuarembó desplegó toda su categoría individual en favor del equipo y la celeste no hacia otra cosa que correr detrás de la pelota.

Mucho antes de haber logrado el gol, la visita pudo haberlo hecho y solamente no lo había logrado porque se lo impidió nuestro golero que se debatía ante todos los remates rivales y la propia ineficacia de los rojiblancos.

Restando poco para el final llegó lo esperado, el gol de Tacuarembó que le daba tranquilidad a su equipo y algo de nerviosismo a los nuestros.

Pero el segundo tiempo cambió totalmente, los rojiblancos comenzaron a perder potencia física, los del medio se cansaron y el ataque ya fue esporádico.

También hubo cambios en los nuestros que pasaron a dominar el medio y los cambios llegaron en el momento oportuno

Ya había ingresado Zabaleta, pero en el complemento el ingreso de Bruno Cuello quizás llamó la atención, pero estaba ligado a un cambio táctico porque en determinado momento nos quedamos con línea de tres en el fondo y se liberó a Andrés Suárez y a Maximiliano Machado para que tierna proyección atacante

También el ingreso de Dalton Bueno le dio lucha y perseverancia en el ataque no dejando ninguna pelota sin luchar y complicando no solo la salida del rival, sino que también los cansó corriendo de un lugar a otro.

También Colman realizó cambios en los rojiblancos, pero no tuvo tanta suerte como su colega.

Las modificaciones no surtieron efecto y Rivera terminó mereciendo mejor suerte hasta porque hubo clarísimo penal a favor contra Maximiliano Machado a la entrada del área, que el árbitro no sancionó.

Un segundo antes de la finalización del partido llegó otro cambio y a la cancha fue Natanael Tabárez a la par que los rivales realizaron tres cambios que eran los que tenía a disposición.

ALARGUE

Terminado el partido y con Tacuarembó ganando uno a cero era necesario llegar a la definición mediante la disputa de un alargue

No todo seguía igual porque allí se perdía la ventaja que teníamos y todo comenzaba de cero.

En la primera parte nada pasó, pero la cancha ya estaba a disposición de la celeste

Pero en el complemento definitivamente los rivales ya no ofendían y Rivera dominaba, pero no podía concretar.

La sombra de los penales ya comenzaba a rondar en mi cabeza

El recuerdo era inevitable a aquella noche de febrero del 2018 pero restaban aún un par de minutos para que cualquiera pudiera hacerse de la copa que esperaba sobre la pista de atletismo sobre una mesa encima de la bandera de nuestro departamento.

Y Kevin Zabaleta pela una pelota que la gana y se la lleva para que Dalton Bueno la domine y se larga a correr contra la línea de fondo ganándole a todos cuantos se le pararon enfrente.

No había otra alternativa que enfrentar al golero y tocarla suavemente al medio.

Bien ubicado, como debe estar un centro delantero ganándole a quien pretendió marcarlo y apenas la tocó para desviarla directo al fondo de la red.

En la cancha, en la tribuna, en cada una de las casas de los riverenses hubo un solo grito …¡¡¡ RIVERA CAMPEÓN!!!

Ya no había tiempo para nada más y la visita ya se había quedado sin fuerzas y con toda la tribuna en contra.

Natanael Tabarez, autor del gol de la victoria. Foto Freddy Silva

Lo que pasó después es otro capítulo

Rienda suelta a la alegría y la cancha se volvió a inundaron de gente, pero solamente se permitió ingresar a los familiares directos de los jugadores y aún así mucho más de cien personas querían una foto con los campeones.

Entre tantos que vimos, estaba Victor Daniel Pérez, un gran jugador y autor de uno de los goles que nos diera la victoria para el otro título del Litoral que tiene nuestra Liga en marco del 94.

Una alegría incontrolable y merecida para un grupo de “caras sucias” que se enfundaron con la celeste y supieron dignificarla desde su primera intervención con el apoyo, con el aporte de unos muy pocos referentes no tan alejados de la edad de aquellos.

futbolflorida

Blog de fútbol de Florida y del interior de Uruguay

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