#CopaOFI
Dejen a San Gregorio
San Gregorio de Polanco: El Peso de la Distancia y la Necesidad de Justicia
En el fútbol del interior, los reglamentos suelen escribirse con tinta fría, sin considerar el sudor y los kilómetros que hay detrás de cada camiseta. Hoy, la situación de San Gregorio de Polanco exige una mirada que vaya más allá del escritorio: exige el archivo de las actuaciones y una exoneración de sanciones.
El Sacrificio como Valor Deportivo
No se puede juzgar con la misma vara a quien tiene todo a la vuelta de la esquina que a los polanqueños. El esfuerzo mayúsculo de recorrer distancias inusuales para competir en el sur no es solo un tema logístico; es una declaración de amor al deporte. San Gregorio no solo compite, sino que enaltece el torneo siendo, históricamente, excelentes anfitriones que reciben al visitante con una calidez que ya quisieran otras plazas.
El Contraste de las «Gravedades»
Mientras se pone la lupa sobre San Gregorio, el fútbol de tierra adentro sangra por heridas mucho más profundas que parecen quedar en el olvido:
La deserción de Vichadero: Un golpe durísimo a la integridad de la Copa que debería ser la prioridad de cualquier órgano disciplinario.
Irregularidades en los cuerpos técnicos:
Es un secreto a voces que entrenadores ingresan bajo la figura de «kinesiólogos» para burlar normativas, ante la mirada pasiva de las autoridades.
Arbitraje y Veedurías:
La falta de un número acorde de árbitros para el nivel del evento termina derivando en designaciones deficientes y criterios de veedores que varían según el viento que sople.
Conclusión
Sancionar a San Gregorio en este contexto no es aplicar justicia, es ensañarse con el eslabón que más se esfuerza por cumplir. Lo más sano para la competición es archivar el caso, permitiendo que el fútbol se defina donde debe: en la cancha, y con el respeto que una comunidad tan sacrificada se merece.
Es un reclamo muy válido, especialmente lo de la disparidad de criterios entre lo que se castiga y lo que se «deja pasar» (como lo de los kinesiólogos o las bajas de equipos).
