liga master seniors
¿El fin de la integración? Sorpresa y desconcierto por el «achique» de la Liga Máster Senior
Desintegración
Lo que nació como un proyecto ejemplar de unión departamental hoy se encuentra en el ojo de la tormenta. La Liga Integración Máster Senior, un baluarte del fútbol para mayores de 40 años en Florida, atraviesa horas de incertidumbre tras conocerse una decisión que rompe con su espíritu fundacional: la exclusión de clubes por razones geográficas.
Un sueño de integración que cruza el departamento
La historia de esta liga es, hasta hoy, una de éxito y crecimiento constante. Fundada en 2019 bajo la visión de Marcelo Vairo, junto a Gualberto García y Richard Gallinal, la liga cristalizó la idea de amalgamar diversas localidades. Lo que comenzó con apenas 8 clubes, logró expandirse hasta contar con 14 instituciones, demostrando que el deseo de competir y confraternizar no sabía de fronteras internas.
Desde su nombre, «Integración», la liga abrazó -además de Florida- a localidades como:
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Casupá y Sarandí Grande
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Cerro Colorado y 25 de Mayo
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La Cruz, Mendoza (Mendocinos) y recientemente Cardal
La barrera de los 30 kilómetros
Según pudo saber FutbolFlorida, los nuevos neutrales habrían tomado la drástica decisión de no aceptar clubes ubicados a más de 30 km de la capital floridense. Esta medida levanta un muro invisible que deja fuera a instituciones históricas y fundamentales para el torneo.
Resulta incomprensible que se intente achicar una liga que ha mantenido un prestigio importante, donde los jugadores veteranos encontraban un espacio de camaradería. Entre los clubes que quedarían excluidos por esta nueva «barrera» se encuentran 19 de Abril (Cardal), Sarandí, Mejoral (25 de Mayo) e incluso Atlético Florida, una situación que genera más preguntas que respuestas.
¿Costos o falta de voluntad?
Uno de los argumentos que ha trascendido sería de índole económica: se alega que en el interior las canchas tienen costo, mientras que en la capital no. Sin embargo, el argumento se desmorona ante la realidad logística: los clubes del interior viajan cada 15 días, mientras que los equipos de la capital solo deben trasladarse una vez a cada localidad por rueda.
¿Quién puso esta barrera? ¿Quién tiene interés en desarmar una liga que funcionaba como un reloj?
El espíritu de confraternidad que dio vida a esta liga en 2019 parece estar siendo canjeado por una visión centralista y excluyente. Cerrarles las puertas a los pueblos que le dieron vida a este proyecto no solo es un golpe al fútbol máster, sino un retroceso en la integración social de todo el departamento.
En definitiva, lo que se presenta como una «búsqueda de eficiencia» por parte de la nueva dirigencia, es percibido por la comunidad deportiva como un golpe al federalismo del fútbol floridense.




