#CopaOFI
Hoy a un año de que el sol brilló bajo del agua
Mirada extra
de Alfredo Zaldúa
Curiosamente hoy Tacuarembó y Canelones, este después de 50 años, estarán jugando el primero de los partidos por la final de la Copa Nacional de selecciones de O.F.I.
Alguno se preguntará que tiene de curioso a no ser los canarios volviendo a una final después de medio siglo. Es que hoy aunque como siempre los días sigan teniendo 24 horas, las horas 60 minutos y los minutos sesenta segundos, ya ha pasado un año sin darnos cuenta y creo que el ayer inmediato perdurará sobre el tiempo cronológico, de que en la lluviosa noche palmirense del sábado 9 de abril de 2016 todo un pueblo futbolero, empapado hasta la médula, por dentro y por fuera, por la lluvia y la emoción, paradójicamente en un fenómeno inexplicable que sólo entienden los que lo sienten, vio brillar el sol. ¿Es que hace falta repetir lo que significó aquella noche del “Evelio Isnardi” con gente poco menos que hasta arriba de las torres de iluminación, sin querer perderse un detalle de lo que ocurría en la cancha, con el respeto a ese linajudo y titulado fútbol duraznense pero con la fe de que era posible depositada en esa camiseta albiceleste que nos representaba a todos? Podrá tildarse de milagro porque, en algunos de los tantos titulares de noticias y comentarios que recorrieron a lo largo y a lo ancho del todo el país, fue dicho que David había vencido a Goliath.
Pero no hay que confundir milagro con casualidad. Sí, hoy hace un año en que David venció a Goliath, pero ese David lo hizo sin que nadie le regalara nada –al contrario debiendo superar escollos no limitados a los genuinamente deportivos que hacen a la cosa- sin por otra que no haya sido su propia confianza, trabajo, sacrificio, estrategia, calidad, temperamento, entrega, compromiso y cuántos adjetivos calificativos más que no dan luz alguna para que quepa el sustantivo casualidad, atributos propios de aquella albiceleste Palmira ¡campeona del interior! Aquella Palmira que nos representaba a los palmirenses todos, al sector futbolístico que le dio cobijo y hasta a muchos que sin tener ningún lazo con esta nuestra pequeña-gran tierra pueblerina se fueron haciendo hinchas por admiración.
Parecería que el destino quiso, que en un torneo generalmente sabatino, se hallan conjugado las fuerzas para que en este caso sea hoy domingo y curiosamente también con lluvia, justo en la misma fecha en que hace un año Palmira conseguía el máximo título nacional, dos abonados a jugar esta Copa por derecho capital –no dicho en desmedro de su fútbol que vaya si su buena historia tienen sino desde la observación que para jugarla, precisamente por ser sectores capitales, no tienen que pagar peajes de eliminatorias ni cosas por el estilo- empiecen a disputarse cuál de los dos será el sucesor de esta Palmira futbolística que hizo historia, más historia. Y sin pecar de pedantería, vanidad o cualquiera de esas flaquezas a la que suele ser afín la estupidez humana sino desde el válido orgullo que en realidad es potestad de aquel grupo que logró la conquista, desde esta apenas faceta de comunicador y futbolero aficionado permítanme revalorizar y agradecer lo por ellos conseguido. En esta lides lo de poder ceder este tipo de sucesión, una inmensa riqueza deportiva ganada con categoría pero también teniendo que transpirar el doble –dicho literal y metafóricamente-, no es privilegio de muchos.
Y aunque la Copa cambie de mano, nadie podrá borrar lo que empezó a gestarse, casi en silencio, mucho antes de aquella noche del 9 de abril de 2016, en una camino de infinita cantidad de noches de entrenamiento y 18 partidos de distancia cuyo final de recorrido fue una noche lluviosa en la que el sol brilló bajo del agua. Tampoco nunca se borrará ni nadie lo podrá hacer: ¡NUEVA PALMIRA CAMPEÓN NACIONAL 2016! que como también ya se ha dicho por allí y me adhiero, un campeón, un campeón ¡es para siempre!
Los hacedores
Jugadores (*): Edgardo Sosa, Iván López, Matías Audi, Alejandro López, Anthony Castillo, Armando Guinovart, Carlos Avelino, José Rodríguez, Carlos Sayas, Carlos Cabrera, Gastón Villoldo, Alfredo Andrioli, Joaquín Rovetta, Julio Reyna, Julio Mazza, Rodrigo Roquero, Lucas Guirín, Luis Benítez, Gabriel Reyna, Lucas Guaraglia, Néstor Coscia, Pablo Barrios, Renato Bertolotti, Franco Villalba, Agustín Banchero, F. Matías Pinazo. (*):Se deja constancia que la lista que sigue a continuación no guarda ningún orden en particular.
El Cuerpo Técnico y demás asistentes: Patricio Urán (Director Técnico), Fernando Coscia y Germán Chialvo (Ayudantes técnicos), Prof. Eduardo Pizurnia (Preparador Físico), Daniel Icardi (Entrenador de arqueros), Marcelo Banchero (Fisioterapeuta), Fernando Poloni (Kinesiólogo), Carlos Mora (Equipier y utilero), Aldo y Lides Bevegni (Delegados), Luis de los Santos (Canchero).






