#CopaOFI
Mirada extra
El orden de los factores no altera el (riesgoso) producto
Sabemos el riesgo que corremos de ser tildados de obsesivos al retomar el tema de la anterior entrega reflexionando sobre la densidad de competencias que habrá de tener el calendario 2020 en el fútbol del interior y los consecuentes perjuicios para las organizaciones internas. Sucede que nos quedaron algunas puntas sueltas. Vale dejar en claro que lo asentado relativo a la Copa Uruguay, engendrada con la excusa de la manida integración O.F.I.-A.U.F. no fue del todo ajustado a la realidad del proyecto. Ya habrá tiempo de entrar en detalles de formato y cronograma. Pero como el orden de los factores no altera el producto, poco importa si los dependientes de la A.U.F. a entrar a la fase inicial eliminatoria son los de la 2ª Amateur o los de la B, o los de las dos categorías juntas. Lo seguro es que a partir de abril, mes elegido para el principio, los de O.F.I. habrán de ser partícipes de la instancia naciente. Lo censurable es el brete al que serán sometidas las Ligas para poder llevar adelante sus actividad de entrecasa y a los clubes que estén involucrados en toda esta mélange cual si fueran profesionales cuando, desde lo económico, lo único anunciado por seguro es la cobertura de los gastos de arbitrajes y transportes con dinero de la Conmebol. ¿Cómo harán los clubes para hacer frente al resto de los gastos? Las jornadas de la Copa Uruguay están previstas para los miércoles en horas de la noche. ¿Han sido tomadas en cuenta las laborales de jugadores, cuerpos técnicos y demás colaboradores a cubrir por los clubes? Depende de las distancias a recorrer. Calculemos por lo menos medio día previo al partido siempre y cuando la hora de llegada de vuelta no imponga la necesidad de costear otro medio día pos partido. ¿Y si aparte de la Copa Uruguay ya se hallan jugando, sábado o domingo, la de clubes de O.F.I? ¿Cuándo juegan en lo local aquellos que además se encuentren inmersos en su campeonato de Liga? ¿Ha sido atendido el detalle de las 72 horas que por ley deben separar un juego de otro? Se juntará la cabeza con la cola de emerger la contingencia de encontrar clubes encorsetados a jugar dentro del mismo período por tres competiciones diferentes. La alternativa para cumplir con todo es violar los límites horarios atentando contra la salud de los deportistas. Todo esto incrementará las anormalidades en el desarrollo de más de un calendario doméstico –como puede resultar en los de Soriano Interior y tantos- impactando en el querer poder cumplir en tiempo y forma con los posteriores compromisos regionales (departamentales de clubes y selecciones) indispensables para el ulterior encare de esta calesita mutada en globo de la muerte. Y para el desencaje no hace falta el involucramiento de una pléyade de equipos. Basta con uno al que le vaya medianamente bien. ¿Y los jugadores? ¿Ha estado presente el desgaste que arrastrará una alta proporción de ellos? Reenganchados en cada selección apenas salidos de sus campeonatos ligueros, a pocas horas de finiquitada esta Copa O.F.I. 2020 seguirán de largo sin tiempo a respirar para subirse a otro vagón de este tren infinito. ¿Y algún pensamiento se detuvo en el bolsillo de los aficionados? Aunque esto de poner remiendos prendidos con alfileres no es de un día, no hace falta retrotraerse demasiado. En 2019 la O.F.I. y la A.U.F. signaron ser malas repentistas con improvisaciones absurdas rebosadas de anomalías. Una y otra, antes de persistir en el ambicioso sueño de Genios y alfombras voladoras, deberían refundarse. Refundarse para no refundirse. Asumir que antes, para llegar a imponer toda esta súper producción con una regular seriedad, todavía quedan muchas pelotas por inflar hasta que puedan volver a rodar redondas. Pero redondas de esfericidad pura y no con forma de exaedros, cuadradas mal dicho en criollo, tal las están haciendo brincar de larga data desde un creciente y des norteado protagonismo de escritorio.
Alarma notar como el tiempo se consume y O.F.I., la propensa a correr mayores riesgos, entró igual institucionalmente en su receso veraniego sin tener debidamente esclarecidas tantas interrogantes que desde nuestra perspectiva suponemos deberían estar latentes. .
La cortamos aquí. Aburrir no es nuestro interés y las evidencias caerán junto con las hojas de almanaque. A no ser como amantes del fútbol no corremos otros apuros. Tampoco es a nosotros a quien se le debe rendir cuentas. Como opinantes cruzamos los dedos porque estas alarmas que encendemos resulten ser sólo una ficción nacida de nuestro escaso saber y entender. Alimentamos el deseo que al final de esta historia debamos retractarnos como resultante de haber escrito un montón de palabras baldías.
Alfredo Zaldúa (Semanario EL ECO/Mediacancha-FM 89.1 Palmira Comunitaria/G.I.E.F.I.)
