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Nueva Palmira. Reclamo de Polancos dejó afuera a Dep. Juvenil de la Copa OFI B
Polancos reclamó ante la Federación Ligas de Soriano los puntos del partido revancha por los cuartos de final del Campeonato Departamental de Clubes en el que el parquense se impuso 3 x 1, con triunfo posterior del tricolor de campaña mediante la definición con remates desde el punto del penal, a raíz de que ante el triunfo de Polancos en el partido de ida, habían quedado igualados en puntos y diferencia de goles, clasificando así a semifinales del torneo que posteriormente obtuvo, coronándose como el mejor del Sector Interior de Soriano.
Motivo del reclamo
La base del reclamo de Polancos, radicó en denunciar que Carlos Veiro, orientador de Deportivo Juvenil en el departamental, suplantando a Néstor Coscia en ese entonces abocado a la preparación de la selección formando la dupla albiceleste junto a Raúl Lloberas, en el partido revancha había dirigido antirreglamentariamente por haber acumulado la cantidad de tarjetas amarillas que lo hacían pasible de un partido de sanción en el ejercicio de la función, adoptando una medida opuesta a su propia moción pre – campeonato, aprobada por unanimidad de no sancionar a los cuerpos técnicos, kinesiólogos, delegados, por acumulación de tarjetas amarillas. Lo llamativo es que aparte de que por común acuerdo de las partes la norma no era aplicable tampoco a esa altura los puntos le significaban ningún beneficio en particular.
Fallo (s)
En principio el fallo emitido por el Tribunal de Penas de la Federación –con asesoramiento de su par de O.F.I.– desestimó el pedido de Polancos, amparándose en lo que previamente al inicio del certamen regional, por iniciativa del mismo tricolor de campaña se había aprobado por unanimidad en relación a no contabilizarse para sanción la acumulación de las eventuales tarjetas amarillas que en el transcurso de la competencia recibieran los cuerpos técnicos, kinesiólogos, delegados, etc., tal consta en la respectiva acta. Polancos apeló ante O.F.I. y el Tribunal, el mismo que habría asesorado al de la Federación, sobre una situación que claramente había quedado establecido de común acuerdo por los clubes participantes en el campeonato y el Consejo Ejecutivo de la Federación, con posterioridad y ante la apelación, falló en favor del reclamante derivando en la pérdida de puntos del club del Parque del Toro, quitándole así el cupo que había dejado el propio Polancos, al haber conseguido con antelación el ascenso para jugar en la Copa Nacional A 2026 y que el parquense había logrado para la B, como el mejor entre los eliminados detrás de los cuatro primeros del departamental (Polancos, Sportivo Barracas, Fraternidad y Libertad (Dolores).
La opinión de las partes involucradas
Acorde a la situación y al desenlace de la misma, EL ECO buscó comunicarse con las partes en cuanto a conocer si habría apelación por el lado de Deportivo Juvenil y cuál fue el por qué que llevó a Polancos a ir contra su propia iniciativa.
Deportivo Juvenil se manifestó indignación por lo sucedido apelando a una mala jugada contra la buena fe, en algo que estaba debidamente acordado y más tratándose de una idea originada por el propio denunciante. Con relación a la posibilidad de apelar se dijo que la institución no está en condiciones económicas de arriesgar el pago previo que lleva oficializar una apelación, en este caso ante la O.F.I., y la duda de un fallo favorable, que no sólo revertiría la situación sino también recuperar el monto desembolsado, de un Cuerpo (Tribunal de Penas) recurrente en decisiones controvertidas. Igualmente desde Deportivo Juvenil hay confianza que se haga justicia corrigiendo la actual definida eliminación.
Desde Polancos, al momento del cierre de esta edición (martes 23 por la noche por motivo del feriado de Navidad), no había llegado ninguna respuesta a nuestra consulta específica.
Mirada extra: Eso no se hace
No hay duda que tal como se dieron las cosas, este proceder de Polancos produce sorpresa. Es difícil de entender, y de ahí el principal interés de conocer la causa de este accionar. ¿Al hacer la propuesta, Polancos especuló con la tácita eventualidad de tener sancionados dentro de los que centró la exoneración y, una vez transcurrido el torneo, al haber sorteado la instancia, ya sin riesgo alguno, se arrepintió? ¿Cuál es el sentido de reclamar puntos que no le aportaban nada en su beneficio? Igualmente, tal lo establecido, esta segunda interrogante no tendría sentido pero no hace más que acrecentar una particular animosidad. Analizando objetivamente, no se desprende otra conclusión que muestra el interés de Polancos en perjudicar a Deportivo Juvenil y en consecuencia a todo el fútbol palmirense. A nuestro criterio, Polancos y su historial, no se merece ni necesita esta actitud fuera de ética y antideportiva, que no hace más que atentar innecesariamente contra la buena convivencia, quitando de ahora en más, credibilidad a cualquier tipo de futuras resoluciones que procuren establecer un orden para la ejecución de cualquier competencia. Siempre ha habido actitudes reñidas y cuestionadas pero ésta en particular, carece de antecedentes. Para quienes entendemos, utópicamente tal vez, el deporte de otra manera, solamente nos induce a decir: Eso no se hace. A. Z.
