¿Quién mira al que hace todo?

Pedro Ramón Clavijo. La Colonia.

OPINIÓN. FÚTBOL DEL INTERIOR

Hace tiempo, venimos viendo la necesidad de buscar soluciones para el fútbol. Los árbitros, jugadores, periodistas, reclamamos la necesidad de volver al fútbol cuanto antes. Se pierden jornales, o algún ingreso, o queda gente sin hacer deporte. OFI, ha sido receptiva de todos los reclamos. Su escasa posibilidad de innovar, se ve poco menos que cercenada por el avance de una pandemia mundial histórica.

Es evidente que la Organización del Fútbol del Interior, poco pito toca en las decisiones que pasan por el Gobierno Nacional derivada a la Secretaría Nacional del Deporte.

Si hay más de 3000 muertos y 150.000 contagios, poco podemos reclamar. Es cuestión de sentido común atenderlo. Aquello de que sí a los profesionales y no a los amateurs queda por el camino del solo darse cuenta sobre las posibilidades económicas de cuidados de aquellos y del atractivo que significa para, desde casa, tener algo que mirar para entretener.

Leyendo brillantes notas de Amílcar Caula, vimos dificultades en la historia de los jueces, al mismo tiempo que el Presidente de AFAI, reclama libertad para los futbolistas que no tengan contratos, cuando se sabe que son futbolistas amateurs.

Es bueno comprender los derechos que todos tenemos, sea de trabajar, jugar, o ejercer nuestra vocación. Es importante dar rienda suelta a nuestras ilusiones de hacer lo que nos gusta, mientras damos vueltas alrededor de una pelota de fútbol. Pero…

¿Se tiene en cuenta al que está todos los días sosteniendo instituciones?

¿Se pensó en el directivo que deja su casa, familia, actividades y hasta pone algún peso de su bolsillo para que el fútbol amateur funcione?

¿Se pensó en esa persona que acaso y en infinidad de casos es solo, para cobrar entradas, marcar la cancha, poner el equipo en el campo y junto a su señora lavan los equipos?

Tribuna repleta del Estadio «Oscar de Rui»

¿Alguien se acuerda? De enormes infraestructuras, que parecen monstruos parados, fríos, sin actividad, ni incentivo. Que no funcionan cuando todo marcha, menos ahora. Claro.

Está todo bárbaro. Todos podemos pedir. Actividades, pases, salarios, derechos.

¿Pero, alguien pensó en quien se compromete a hacer funcionar instituciones solo por amor al arte o a los colores que representan una historia para ellos?

Todos somos importantes. Ahora, sin clubes que marchen, se sostengan, funcionen, no queda nada. Por eso, bueno es detenerse, pensar, ayudar, hasta buscar soluciones. De lo contrario, serán cada vez menos, aquellos que quieran mantener la caldera encendida.

Aquí va el recuerdo del cuento: sobre la Gallina de los huevos de oro. Es apenas un detalle. Nada más.

futbolflorida

Blog de fútbol de Florida y del interior de Uruguay

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