
Peñarol de Nueva Palmira Campeón de Soriano Interior. Foto Deporte en +
RENACIÓ EN ESTA PRIMAVERA: PEÑAROL PALMIRENSE SE QUEDÓ CON EL TÍTULO DEPARTAMENTAL DE SORIANO INTERIOR
El resultado final se ajusta a lo que fue el partido donde el mirasol siempre fue superior aunque sufriendo más de la cuenta porque recién a los 80′ pudo igualar un partido que perdía desde los 5′, para después, a falta de 10′ terminar poniendo las cosas en su debido lugar c on la contun dencia que le había sido esquiva a lo largo del cotejo.
Antes los palos, tres remates reventando los caños cuando el gol era cantado y en otras el arquero Gonzalo Cavia que otra vez fue figura, fueron aguantando lo que cada vez se hacía más insostenible para Fraternidad que no sólo se veía superado futbolísticamente sino también en lo físico. Era de prever que adonde Peñarol consiguiera convertir era difícil no esperar que siguiera de largo.

Peñarol con el trofeo. Foto Deporte en +
A los 5′ una falta penal en el área aurinegra que ejecutada en primera instancia fue contenida por el arquero Gonzalo Rodríguez pero que el árbitro consideró que debía rematarse de nuevo por adelantamiento del golero. En la segunda opción Emiliano Larzábal no falló y puso el 1 a 0 para la visita. Peñarol se descontroló un poco en su funcionamiento pero igual estaba a tiro. En la segunda mitad hay que decir que el mirasol fue un neto dominador ante un Fraternidad que atinaba a defenderse para sacar, en la medida que podía, alguna contra aunque sin inquietar demasiado. El monólogo de Peñarol en que se iba tornando el segundo tiempo a medida que corrían los minutos parecía que independientemente de lo sobrados méritos para conseguir por lo menos la igualdad iba a quedar sólo en merecimientos. Pero cuando corrían los 80′ y ya eran reiteradas las oportunidades que se le habían negado al vicecampeón palmirense, un remate cruzado de Christian Chozza que colocó la pelota contra el palo derecho hizo estéril esta vez la volada del buen golero albiverde Cavia. Ya ahí, y aunque faltaba poco, se empezó a palpitar que la victoria podía caer en favor de los dueños de casa que siguieron insistiendo contra la valla rival. Faltaba un minuto para que se cumpliera el tiempo reglamentario al que además el árbitro había anunciado adicionaría 5′ y en un minuto Peñarol consiguió el objetivo. En el minuto 45 Eric Mc Keon, que hacía poco había ingresado del banco, puso el 2 a 1 lo que ya, a pesar de la entrega de Fraternidad, por lo se venía viendo era lapidario pero, con todo el albiverde arriba, a los 46′ Jhon Syzard fue el encargado de poner definitivamente la tapa convirtiendo el tercero.
Un 3 a 1 que demoró demasiado para lo que fue el trámite del partido pero que marca la estricta justicia con la que Peñarol, en forma invicta y ante un rival con el que en la tres oportunidades anteriores que previamente debieron enfrentarse en este campeonato no se habían podido superar, terminó consagrándose campeón departamental por primera vez en su historia. Este Peñarol que en algunos partidos anteriores había sufrido por haber estado cómodamente en ventaja y sobre el final le habían igualado (le pasó con Wanderers en la ida de las semifinales y en la revancha, también 2-0 arriba, le descontó y apremió en los últimos minutos, e incluso en la primera final con Fraternidad, también ganando el aurinegro para lo que después sobre el final fue un2-2, hoy demostró -ya lo había hecho en alguna oportunidad anterior- que también es capaz de contar la historia al revés y fue ahora, y en el partido más importante, quien sobre el final, remontó la adversidad del resultado en contra para sin peros de ninguna clase, tal vez pudo serlo el no haber estado fino antes en la definición o porque la mala fortuna también lo puso a prueba, hacer que la tarde palmirense, donde hoy todo el pueblo era Peñarol, se vistiera de amarillo y negro al grito de campeón.
Lamentablemente fuera del terreno y cuando pasó a ganar Peñarol hubo algunos incidentes. Los protagonistas fueron los menos pero no podemos dejar de comentarlo. La primera reacción vino del costado de la tribuna donde, túnel de por medio, estaba parte de la parcialidad visitante de la que, algún inadaptado que nunca falta, arrojó un trozo de hielo que impactó en un espectador local el que pese a todo no reaccionó, aunque si lo hizo otro -inadaptados los hay en todos lados- que devolvió la agresión. Allí hubo varias escaramuzas porque nunca faltan los que -incluso hasta en casos sin ser hinchas del o los clubes- prefieren los tumultos a disfrutar del fútbol. Los colegas de Emisora Conosur que, aunque hay cabinas, por hacer la trasmisión simultánea para el canal de cable local, en el «Irineo Brito» hace que relaten desde la tribuna, recibieron un botellazo (botella de plástico con agua hasta la mitad) que fue arrojada desde la tribuna donde estaba la parcialidad visitante, dentro del terreno nuestro compañero fotógrafo del semanario El Eco también fue prepoteado por algún allegado a Fraternidad (delegado o integrante del cuerpo técnico) porque se limitaba a tomar notas gráficas de los incidentes. Al final todo terminó en paz aunque igualmente deslució en algo el final de esto que no debió dejar de ser una fiesta deportiva. Hay que recalcar que dentro de la cancha de parte de los protagonistas directos (jugadores) no hubo ninguna clase de inconvenientes, incluso de ambas partes se arrimaron al alambrado buscando apaciguar, debiéndose destacar la corrección de los jugadores de Fraternidad que con entereza observaron la entrega del trofeo al campeón como así también la vuelta olímpica.
Alfredo Zaldúa (Semanario El Eco/GIEFI/FM Palmira Comunitaria)