Connect with us

#CopaOFI

Sur y fútbol: el impulso que debemos aprovechar

Publicado

/

img 2110
El "Batalla de Sarandí" siempre estuvo colmado

El «Batalla de Sarandí» siempre estuvo colmado

Opinión

Por Dino Cappelli de Punto y Aparte

El Sur ya es historia del último verano. La 13ª Copa Nacional de Selecciones mostró que el material humano y futbolístico está a disposición de todos y cada uno de los clubes que quieran tomarlo.

Falta voluntad de trabajo organizado anual, programación acorde por parte de una agenda que deben necesariamente consensuar clubes y neutrales, mayor cantidad de actividad en el año, necesario involucramiento de todos los actores –de todos- en la reducción de costos que hacen inviable jugar cada fin de semana en el fútbol de nuestra ciudad. Queda camino por recorrer en cuanto a los juveniles, esos chicos menores de 18 años que apenas cuentan con un par de partidos al año como actividad. Falta elegir un camino a seguir y luego recorrerlo, por ejemplo en la categoría Sub 15 donde el fútbol de Sarandí Grande ya no compite a nivel nacional hace unos años, dejando así trunca la posibilidad de aquellos jugadores que no optaron por Boquita ni Deportivo Sarandí en sus aventuras foráneas.

El Sur, con todas sus añejas carencias arrastradas de otras temporadas que continúan irresolutas, nos demostró que la gente se enamora de la selección local, dándole la razón al quijotesco Julián Cabrera.
Aquellas mil personas del primer partido ante Florida y del segundo ante San Gregorio, el público que siguió al combinado en Flores, Durazno y el Campeones Olímpicos, inclusive el que apostó a ganador ante Durazno y Flores en el Batalla –ya eliminados-, nos da la razón.
La gente se identifica plenamente con la blusa tricolor, y la sigue y la impulsa. Es que el sentimiento de pertenencia es algo intransferible que solo logra poder alentar a tus pares, gritar sus goles y tus goles, ganar o perder con lo tuyo.

El impulso que nos da esta campaña que recién finaliza, últimos en ambas categorías pero con matices que van más allá de los puntajes, se debe aprovechar para revitalizar la competencia y la liga local.
A sabiendas que lo primero que sucederá será la participación del representante local en la Copa de Clubes Campeones de OFI (¿Pintado Wanderers?), se debería programar un año calendario que incluya mayor cantidad de partidos jugados en el año, y por tanto que el atractivo crezca desde el pie.

Desde afuera se piensa en menos costos, que deberán pasar por las conversaciones que tendrían que mantener clubes, servicios de seguridad, policía, árbitros, personal. Está descontado que los jugadores deben poner dinero para jugar, desde el momento que colaboran con el club hasta cuando venden una rifa. Entonces deberán ser las otras partes las que resignen algo de sí para poder mantener esta fuente laboral que les da empleo los fines de semana.
Jugar de local en el fútbol de Sarandí Grande cuesta 7000 pesos. Así de simple. Entre jueces y policías y seguridad privada y demás pequeños costos, esa es la cifra. Allí los únicos ítems que se pueden reducir son los que existen, y para ello más de uno deberá desensillar y subir de nuevo al caballo, pues de lo contrario el fútbol local se muere, luego de esta larga agonía.

Pensar en más clubes que doten de dinamismo a la competición es más de lo mismo. Cada año fundamos esperanza en que la región nos regale algún club, el caso de Goñi tan cercano en 2015, o La Cruz. El torneo comercial y barrial del verano nos demuestra que el ímpetu futbolístico está, y los jugadores también. Los colectivos barriales compran equipos deportivos, abonan la inscripción y terminan dándole la razón a quienes dicen que la semilla aún está; el fútbol es pasión de muchos, solamente resta demostrarlo dentro de los esquemas organizados de la liga local y de OFI, con menos aspavientos y con menos contratiempos, con menor cantidad de burocracia y más disponibilidad al juego.

Ahora es cuestión de volver a pensar en grande, como lo hizo Julián –el último presidente de la Liga- para afrontar el torneo sureño. Trabajar en la consecución de recursos, poner al fútbol de la ciudad por delante de otros intereses –como puede ser suspender una etapa por la disputa de un raid hípico que nutre de dinero a una institución para que juegue en otra liga fuera del departamento-, organizar un cuerpo de neutrales que alimente el sueño de muchos jugadores que solamente quieren jugar al fútbol y cada año representar a la ciudad mediante la selección.

En la medida que la mezquindad quede de lado, que dediquemos parte de nuestro tiempo a pensar y trabajar colectivamente, cuando no haya necesidad de mecenas que alimenten de dinero cada ocasión de competencia, allí volveremos a tener una competencia futbolística digna de una ciudad de 6500 habitantes. Antes fue posible, y con creces. Se debe suponer que ahora también lo debería ser. Ojalá el tiempo nos dé la razón y no sea necesario esperar a setiembre para volver a tener fútbol local. Será cuestión de aprovechar este impulso que nos dejó la selección en el Sur.

Continuar leyendo
Advertisement
Noticias por fecha
mayo 2026
L M X J V S D
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
25262728293031
Advertisement [adrotate group="1"]
P