Debutó en Primera a los 50 años y se emocionó cuando ingresó.

Por Freddy Silva

Se trata de un hecho que no puede pasar inadvertido porque Fabián Acosta, a los 50 años de edad vivió un momento inolvidable

Nació en La Teja, en la capital del país y a los once años de edad se fue al Cerro

Su padre era el Presidente y el director técnico del Uruguay Colombes y fue una muy buena oportunidad para que jugara al baby fútbol.

Comenzó a jugar como zaguero, luego pasó a Los Magos en La Teja y con ese club pudo viajar a Argentina a un certamen internacional.

“Me acuerdo que un día nuestro golero no podía jugar y me pidieron que fuera al arco, me hicieron goles de todos los colores…”

Pasó a Juventud y se despidió allí del baby y del fútbol

Luego se dedicó al karate entrenando con Juan Borba, (que ha estado en Rivera en varias oportunidades)

Llegó a integrar la selección uruguaya, inclusive estuvo en Rivera en un campeonato disputado en el Club Telégrafo

Fue campeón de varios torneos lo que le permitió ir a un certamen en Guaruyá, Brasil, fue cuarto en el Sudamericano.

Desde el punto de vista laboral, trabajaba en carnicería, pero agobiado por los robos e incluso recuerda que en una oportunidad estuvo al borde de la muerte en medio de un asalto a la carnicería donde trabajaba.

“Decidí venirme a Rivera donde tenía solamente a una tía como apoyo y de eso hace 23 años, sin trabajo, sin nada”

Del deporte ni hablaba, apenas algunas prácticas de karate cuando le sobraba algún tiempo.

La situación económica lo llevó a perder varias fuentes laborales, debió volver a Montevideo, se fue a Punta del Este, una nueva situación económica complicada y volvió a perder su trabajo.

Retornó a nuestra ciudad a trabajar con su padre en una pensión.

Ya con 35 años recibió la invitación de quien estaba al frente del Club Barcelona de veteranos para jugar en la Liga Senior.

“Yo pesaba 106 kilos, pero acepté el desafío, en el primer partido, ingresé como centro delantero y en el primer pique me desgarré y pasé más de un mes sin jugar”

Jugó algunos años en Barcelona y en una oportunidad faltó el golero y me pidieron que ocupara ese lugar: “me hicieron seis, siete, diez goles por partido…, nunca había atajado, no le ganábamos a nadie”

Pero un día me invitaron a pasar a los veteranos de Huracán, pero en calidad de golero.

“Me hicieron goles hasta desde el medio de la cancha…”

Recién ahí el técnico se enteró que yo nunca había sido golero, pero ya era demasiado tarde y tuve que seguir en esa posición

Con más de cuarenta años de edad  comenzó a entrenar con los goleros del plantel principal de Huracán, se esforzó, entrenaba más que nadie y además era el equipier, aguatero, dirigente, en Huracán.

“Pasaron buenos goleros por ahí entre ellos Luciano Aguiar , Yordhy Vaz, David Freitas, entre otros y fui aprendiendo a realizar trabajos específicos para goleros y dentro de mis limitaciones como veteranos, fui ganando experiencia y hasta salimos campeones con Huracán en dos oportunidades”

En esa época ya era golero y titular del equipo.

Hace un par de años Claudio Pintos lo llevó a la Liga de Fútbol a fichar como jugador de Plaza Carreta, en la Divisional B porque no tenía golero suplente para el Campeonato de la Divisional B.

Nunca llegó a jugar, incluso un día el titular, Facundo Zapata, no llegaba y estaba pronto para entrar contra

Deportivo Colina, pero, casi en la hora vieron aparecer al responsable del arco y se quedó en el banco.

“Precisamente en ese partido, le grité al árbitro y me expulsó, justo cuando Plaza Carreta se quedó sin chance y seguramente iba a jugar, pero me suspendieron por tres partidos y se terminó el campeonato”

Volvió a Huracán, pero como colaborador y a comienzos de este año estaba solo Yordhy y David, pero Yordhy iba a jugar solo hasta la final del campeonato del año pasado y me pidieron que me inscribiera como jugador libre.

“Lo tomé con seriedad, entrenaba a la par de ellos y realizaba todos los mismos trabajos y dentro de mis limitaciones me fui poniendo en forma”

Llegó el momento de quedarme en el banco de suplentes porque Huracán no tenía un suplente para el arco.

“En las prácticas me dicen viejo y solo con ficharme en Huracán y estar en el banco en un partido oficial, era como tocar el cielo con la mano”

Recuerda que muchos se burlaron, muchos no creían en él, pero ninguno de ellos salió a buscar a un golero, y siguió entrenando a diario como si fuera a jugar el fin de semana

“Pero el técnico, Álvaro y el delgado Wilson, siempre creyeron en la posibilidad de tener que ingresar y cumplir”

Y llegó el día esperado, Huracán jugaba ante Lavalleja por el pasaje a las semifinales, David Freitas se lesionó en el primer tiempo, pero hizo un gran esfuerzo y siguió en el arco, pero en la mitad del complemento ya no podía más y pidió el cambio.

Fue un momento sublime, inolvidable para la vida de Fabián Acosta

“No sentí nervios porque estaba preparado para entrar y cuando vi que David Freitas ya no podía, sentí una emoción tan grande, parecía un gurí chico, vivirlo de adentro, en el estadio y un partido oficial…”

“Hasta yo me asombro de la manera que entreno, a veces me paso, algo cosas que un joven no lo haría…”

Y cumplió, jugó más de veinte minutos, no le hicieron un gol y pudo cumplir su sueño

A los 50 años de edad, con seis hijos y cinco nietos, debutó en Primera División

 

futbolflorida

Blog de fútbol de Florida y del interior de Uruguay

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