#CopaOFI
Derechos de transmisión. Otra opinión

Transmisiones radiales en el ojo de la tormenta
Tengo un amigo personal que me lo brindó el fútbol. Los frecuentes contactos son tecnología mediante. Y el intercambio de opiniones pasa por todos los temas que pueden hablar dos amigos. Obvio que el fútbol está presente. Y damos gracias por opinar diferente en algunos temas.
Quizás la amistad que mantengo con Jorge Benoit es lo que lo impulsó a pedirme que le escribiera mi opinión referente al rol de la prensa en el fútbol, a los diferendos que se vienen suscitando con OFI, con Ligas y con Clubes.
¿Qué puedo opinar? ¿Con qué autoridad puedo opinar? ¿Se tienen los conocimientos necesarios para emitir una opinión acertada?
Acepto el desafío de escribir unas líneas con el afán de construir, conciliar o cuando menos generar condiciones de convivencia tolerante.
Lo que puedo aportar es producto de buscar información, consultar especialistas e ir rescatando los puntos en común de diferentes posturas y de las distintas materias que intervienen.
Derecho Privado, Derecho Comercial, Derecho de la Propiedad Intelectual y Nuevas Tecnologías, Derecho del Entretenimiento, Derecho de las Telecomunicaciones, Internet y Audiovisual, Derecho del Deporte; Estatutos y Reglamentos de las Organizaciones Federadas; etc.
Primero deberíamos todos hablar el mismo lenguaje. Usar los mimos términos para referirnos a algo. Acordar como denominamos a cada cosa. Unificar criterios.
Así nadie podrá decir que se encuentra “atado de pies y manos”. Si tú no puedes desatarte solicita ayuda para que te desaten.
Si se goza de libertad no se está amarrado; si no se es rehén de compromisos personales tampoco; si no se cuida el sillón no se está atado.
Uno se deja atar al compromiso de trabajar en pos de mejorar.
Y si nos quieren atar… resistimos o nos retiramos a casa.

Gastón Laguarda junto al Pdte de OFI Gustavo Bares en un lanzamiento
A considerar:
Los Clubes, Ligas o Sectores que ofician de locatario en un partido de fútbol están en su legítimo derecho a gestionar todos los aspectos de su actividad como estimen más conveniente. Se trata de un espectáculo privado en el cual el local establece el costo de la entrada de sus partidos los que se desarrollarán en un recinto de su propiedad o en uno arrendado (caso un Estadio Municipal).
Para vender refrescos y bocadillos (una actividad empresarial dentro de un recinto privado) se debe pedir permiso al dueño (o arrendatario) del estadio.
Quien quiere utilizar las cabinas, electricidad, etc. de un estadio para realizar otra actividad empresarial (vender publicidad en programas de radio), debe igualmente pedir permiso al club por acceder y usar tales instalaciones a cambio de una contraprestación económica o en especie. Está en su derecho ofrecerlo gratis también.
Siempre se debe tratar de fijar un precio justo y acorde. La oferta y la demanda actuarán de forma de acordar que es razonable. Si para el comprador la relación costo beneficio no es rentable desestimará la transacción. Si el vendedor no vende… ajustará su precio para atraer clientes. Caso contrario, no percibirá ingresos.
Cobrar un canon por la retransmisión de los partidos de fútbol es un derecho del locatario. Es un bien intangible que se genera alrededor de la actividad y es gestionado en exclusiva por quien lo produce, esto es, por los clubes.
La competición de fútbol es una actividad empresarial, que genera un gran número de derechos (tangibles e intangibles) y que cualquiera que se lucre gracias a él (a través de camisetas, videojuegos, retransmisión por televisión, etc.) debe requerir autorización, especialmente si se utilizan medios ajenos para realizar dicha actividad.

Diferente enfoque sobre las diferencias de los medios con las ligas que cobran
Derecho de información:
En este conflicto creo que se están confundiendo dos puntos diferentes: el derecho a transmitir información sobre un partido de fútbol, al derecho a impedir el acceso a una radio a un estadio si no paga un canon.
Los clubes no pueden impedir que las radios (o cualquier otro medio) divulguen determinados datos fácticos de un evento (jugadores, horario, resultado en tiempo real, valoraciones, etc.) ya que semejante información no puede ser protegida por derechos de propiedad intelectual.
No se puede impedir que cualquier persona dé datos sobre el partido (incluyendo el resultado).
Pero sí permitir únicamente el acceso a aquél que ha pagado por ello, para obtener una mejor posición sobre el resto y así explotarlo como mejor le convenga.
Decir el resultado o cómo ha jugado un equipo está amparado por la libertad de información.
A todos nos gusta obtener lo máximo de nuestros activos, y a nadie nos gusta pagar por lo que hemos disfrutado gratuitamente durante años.
Inicio requieren las cosas. Voluntad de dialogar. Intercambio de conocimientos y opiniones. Respeto. No ignorar. No ofender. Ser conscientes de la realidad: de los clubes, de los medios de comunicación (TV, radio, comunicadores, plataformas web, etc.).
Permitir la adecuación de cada uno para afrontar la implementación de nuevas normas económicas de relacionamiento.
El valor justo se irá estableciendo con el devenir del tiempo.
La intención de estas líneas es construir. Por lo cual, a pesar de tener argumentos para rebatir expresiones vertidas, he omitido contestarlas.
A todos nos corre la pasión por el fútbol en las venas.
Un abrazo grande para mi amigo Jorge y para todos los amigos del fútbol.
E. Gastón Laguarda Ciriani
