#CopaOFI
No es tan «pior»
Porque lo nuestro no es tan ”pior”.
EL FÚTBOL DE SARANDÍ GRANDE
Se nos marca a fuego con conceptos tales como, lo extranjero es mejor a lo nacional, lo del interior es peor a lo de Montevideo, lo de los pueblos chicos es atrasado frente a lo de las ciudades grandes, etc., etc., en la línea de idealizar lo ajeno en desmedro de lo propio. Los incorporamos desde nuestra primer infancia y solemos permanecer con ellos por el resto de nuestras vidas en muchos aspectos, y tan solo por no pensarlos.
Sin duda que encierra algo de verdad, los productos naturales generalmente son mejores en su lugar de origen (pero recordemos que los vacunos no son autóctonos y en cambio tenemos las mejores carnes a nivel universal), mientras que los manufacturados dependen de la calidad de producción según sus tiempos históricos (así los mejores aceros fueron los japoneses, para ser luego los españoles, para luego los ingleses y para hoy que no haya una clara predominancia). Pero y por sobre todo en el discurso sobre la calidad, está implícito un interés mercantilista. Ahora no creamos que se agota en lo comercial, incide en lo social, mayormente en la estima e identificación con lo nuestro.
A groso modo podemos pararnos frente a estas lógicas en todo el arco de posibilidades que van desde el exacerbado enamoramiento de lo nuestro, conocido como “chovinismo” en un extremo hasta el otro extremo que sería contemplar boquiabiertas todo lo foráneo, despreciando lo propio. Cualquiera de las 2 posturas inhiben por sí la dialéctica, paralizando o impidiendo un desarrollo. Considero más sano el saber que lo local difícilmente sea lo mejor, como tampoco lo peor. Solo desde ahí se logra crecer, pues mejorar nunca ha sido quedarse igual ni tampoco progreso es sustitución.
Claro que antes de encarar un cambio, tenemos que ver porque somos como somos y porqué no somos como no somos. Además difícilmente algo sea todo bueno o todo malo, apelando a un viejo refrán “no hay cañada sin desagüe”.
Este introito es un intento de encuadre para referirme al fútbol local.
Sin duda que la capacidad deportiva de los jugadores, tanto como la de árbitros al igual que los dirigentes como los neutrales, es mediocre. Ni somos los peores ni mucho menos los mejores.
En esta realidad es en la que debemos pararnos. Ahora, cómo nos paramos depende de cada uno. Puede ser ignorando el fútbol local, puede ser creyendo que todo está bien y participando en él; puede ser despreciándolo y por lo tanto dejarlo; puede ser criticándolo sin ofrecer nada; y puede (es esta mi posición), criticarlo desde adentro, tratando de ver lo que anda mal para intentar mejorarlo.
Admito que ni nuestros jugadores ni nuestros jueces son brillantes, pero no perdamos de vista que ninguno come del fútbol, entonces en lugar de pedirles excelencia técnica también valoremos que muchos de ellos trabajan 8 horas de botas de goma o en la construcción y todos ellos merecen tener la opción del fin de semana de poder jugar al fútbol dando lo mejor de sí. Tampoco perdamos de vista que vicios que acompañan al futbol profesional no tenemos, debería ser orgullo local que terminado los partidos, tanto los árbitros como los jugadores de ambos cuadros salen en bicicletas o motos por dentro de un parque y sin jamás un incidente de violencia.
En ningún aspecto me sumo al culto a la mediocridad, al emparejar hacia abajo, pero tampoco creo en los cambios sin proceso. Así estamos trabajando en aras de que haya nuevos y mejores técnicos, nuevos y mejores ”profes”, nuevos y mejores árbitros.
Lo difícil se hace a nivel dirigencial, cómo logramos nuevos y mejores dirigentes? Solo una manera, que se sume nueva y más gente a trabajar.
Todo lo mejorable se mejora solamente de 2 modos, con dinero o con trabajo, y se arraiga más todo logro realizado desde el trabajo. Reitero, precisamos más gente para trabajar y superarnos.
Esto termina con un pedido a la población local, no abandonen nuestro amateur futbol pues todos los sin recursos lo precisan, acérquense a cambiar lo que haya que cambiar para mejorar lo que se puede mejorar, porque e fútbol es más que correr la pelotita…
Julián Cabrera

