
La vuelta de los campeones del quinquenio. Foto Deporte en +
POLANCOS CONSIGUIÓ OTRO QUINQUENIO
Ayer en el «Irineo Brito» de Peñarol, en tarde dominguera que se vistió de gris, llovizna y frío sin ser escollo para la buena concurrencia de aficionados, Polancos volvió a festejar para quedarse por quinto año consecutivo con el título de campeón palmirense de fútbol de primera división tras derrotar a Peñarol por 4 a 2.
De esta manera el tricolor, que por haber ganado la Tabla Anual, el Apertura y el Revancha, que llegaba a la definición del título máximo con ventaja deportiva sobre Peñarol ganador del Clausura, liquidó la historia en el primer pleito, con una ventaja de dos goles que recién se consumó a falta de 4′, aunque siempre estuvo arriba en el tanteador ante un equipo aurinegro algo desbalanceado que, remontó dos veces el marcador en contra pero no lo supo sostener como para aprovechar, ante esas instancias, ciertos breves desequilibrios defensivos ofrecidos por su rival.
A los 10′ Carlos Avelino abrió el marcador para Polancos y a los 30′ José Bevegni igualó para el carbonero, yéndose el primer tiempo con empate y Peñarol con uno jugador menos porque a los 40′ vio la roja por doble amonestación el buen defensa Mario Larramendi. Apenas iniciado el complemento (2′) Juan Romero volvía a poner arriba a los tricolores y al os 14′ una llegada a fondo de Juan Grajales terminó con falta penal del golero de Polancos Edgardo Sosa, que le valió la tarjeta roja y un nuevo empate de Peñarol tras ejecución de Jhon Syzard.
El partido era parejo, con dos equipos que sin dejar de poner fuerza, siempre intentaron de tratar bien la pelota y por supuesto, aunque algo más ajustado en su funcionamiento el tricolor, 10′ después de que el tanteador había quedado 2 a 2, un descuido defensivo aurinegro que no cuidó la entrada de Brian Ruella por el medio, el que sin marca aprovecho un centro a media altura para, a la carrera, agachándose meter el cabezazo y mandar la pelota al fondo del arco haciendo que Polancos estuviera otra vez al frente. El tricolor que quería liquidar mientras el aurinegro se iba en busca de una nueva igualdad para seguir con vida, ya sea para intentar una posterior victoria dentro del tiempo reglamentario o mediante la ejecución de tiros penales y así estirar la serie.
Pero en esa fue Polancos el que sacó mejor provecho porque a los 86′ Carlos Avelino, símbolo histórico en Polancos, otra vez se hizo presente y ante la desesperación oronegra, con el cuarto no hacía más que correr definitivamente el telón para algo que, aunque el árbitro al momento de los de marcar el tiempo adicional, sumara 4′. ya era imposible de revertir.
De esta manera y ante la pertinaz llovizna que toda la tarde fue parte de la escenografía Polancos festejaba así seguir siendo monarca del fútbol palmirense, sumando un nuevo quinquenio a su historial, que como tal ya lo había logrado de 2005 a 2009 aunque esto fue pasajero porque, al consagrarse también en 2010, lo estiró a un sexenio, hazaña esta que en ese entonces lo llevó a igualar algo ya conseguido por Peñarol años atrás. En 2011 Agraciada le cortó la racha y la posibilidad ésta de conseguir -siete campeonatos consecutivos- lo que hubiese sido sí un hecho inédito en la historia de la Liga Palmirense de Fútbol.
Final de una temporada en la que Polancos mantuvo la hegemonía pero que en general, por lo pareja, emotiva y de alto nivel competitivo, habrá de quedar en el mejor de los recuerdos
En breve haremos una próxima entrega donde ampliaremos detalles de esto que va sólo a manera de adelanto, explayándonos no sólo sobre esta nueva conquista de Polancos sino de toda la temporada interna palmirense 2016 que, en primera división se cerró ayer donde el gris de la lluviosa tarde terminó teñido de tricolor.
Alfredo Zaldúa (Semanario El Eco/GIEFI/FM Palmira Comunitaria)