River Plate celebra su hora más gloriosa

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RIVER CAMPEÓN DEL INTERIOR
Han pasado muchos años, precisamente 42, de aquella conquista que vivimos en el «18 de Julio» de Tacuarembó, con aquellos jóvenes vestidos con una camiseta con una diagonal roja al pecho cruzando de izquierda a derecha.

Enronquecidas gargantas, puños al cielo, abrazos interminables, pautaron una tarde que quedará en la retina de todos los riverplatenses que dirigidos por el Vasco Echarte, lograban una hazaña que años después tanto Quilmes como Atlético Florida llegarían a concretarla.

Un camino hasta Tacuarembó que fue cargado de calor humano, con la ilusión de coronar algo con lo que se soñaba, pero que al inicio no se avizoraba.
Se entraba a competir, para ganar, para llegar lo más lejos posible contra clubes muy fuertes, en otra realidad deportiva y económica del interior.
Jugadores nacidos en River, más los refuerzos indispensables para aspirar a lo máximo, con una directiva que estaba «al pie del cañón», con un cuerpo técnico que cuidaba hasta el último detalle y los hinchas que acompañaban.
El partido hizo que Larramendi y Alfredo Barraco anotaran los goles más importantes de la historia, que Daniel Pastorino hiciera fácil lo difícil en el arco con Wilson Velazco a sus espaldas. Pedrito DÉlia, Miguel González , Edgardo Ferreri y Gustavo Aloy conformaban un cerrojo defensivo al que era imposible franquear.

RIVER CAMPEON DEL INTERIOR

La estampa del «Ruso» Cardozo, luchador, esforzado, compañero que dejaba el corazón en la cancha, era el imán de todas las pelotas que llegaban al mediocampo. Julio Mansulino iba y venía por derecha, probando su potente disparo desde todos los sectores. El cerebral Daniel Barraco le daba orden y juego al equipo, hilvanando maniobras del exquisito paladar de los de la diagonal.
El «Chancho» García a pura experiencia arrastraba marcas y habilitaba a los goleadores de la tarde histórica, acompañado por el gran Prof. Gerardo Barraco que con sus fintas desorientaba a los rivales.
La sabia juvenil también estaba en el club ya que Eduardo Arismendi, César Caula, Oscarito Colombo también alternaban, junto a Darío Marichal y el «Manso» Martínez.

Para el final dejo a un exquisito parte vital del campeonato, que fue Jorge Martínez Latorraca, quien con su orden en el mediocampo fue artífice de la carrera al título, marcando un gol trascendente en la hora frente a Conventos que permitió a River llegar a la definición.

Esos grandes jugadores, nos permitieron dar a su lado, los primeros pasos en una copa del interior a la que por otras razones, debimos tomar otro camino.
Hoy, se celebra una nueva fecha en el que el «Perrito» Fleitas, el «Vasco» Echarte, Luis Fusatti -a quien lo veo en primera plana con la Copa-, y en su honor a todos los que no están, desde un lugar mejor, levantarán «otra copa» para festejar un nuevo aniversario.

Después vendría la Supercopa, pero esa es otra historia.
Son 42 años y parece que fue ayer…

Nadie me lo contó, yo estuve allí.

Jorge A.Benoit Assanelli

futbolflorida

Blog de fútbol de Florida y del interior de Uruguay

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