TODO INTERIOR
Tarde tormentosa provocó un chispazo de ira en River y Atlético
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Tarde con alta temperatura en el «18 de Mayo»
Desde el aperitivo que fue el partido de Sub 20, los ánimos se fueron caldeando, donde estuvo a punto de desbordarse, con discusiones, empujones, amenazas al culminar el encuentro.
En Primera comenzaron enchufados a 220 con unos 20′ a pura pierna, con los hinchas siempre desconformes por la actuación arbitral ya que se mide de acuerdo a los intereses como de resultados obtenidos por cada club.
Quiero ser preciso en un detalle: la actuación de la terna encabezada por Martínez, no incidió para nada en el resultado, pero si en el desarrollo del choque clásico.
Salvó esos minutos de contínua fricción con una amarilla para cada lado, pero el ambiente estaba pesado, se presagiaba que podía ocurrir otras situaciones.
En ese escrimage salvado con dos amarillas cuando habían dos jugadores en el piso, el árbitro con el uso excesivo de la fuerza separó a los contrincantes que también pudieron reaccionar contra el propio árbitro.
El gol de Gustavo totalmente lícito, una posición adelantada a Vazquez en un remate al caño perfectamente sancionada, pero hubo un pequeño gran detalle que no le puede ocurrir a un árbitro de la reconocida categoría como es Martínez, que ha conducido los partidos más importantes del interior con altísima nota, que cuanta final se le ha presentado, lo ha hecho de forma más que satisfactoria.
Como humano que es, falló en «la regla 18», la del sentido común, la que aplican los árbitros cuando a veces nadie entiende lo que se sancionó.
Lo describo diáfanamente comenzando con que los bancos de suplentes están uno frente al otro sobre las bandas de la línea lateral por lo que para evitar inconvenientes, ayer o en partidos de esta incidencia, se puede obviar (como se hizo después) que el jugador sustituído salga por el lugar mas cercano a la banda.
Eso fue lo que pasó cuando Piñeyro mandó a sustituir a Benítez en River Plate siendo entonces cuando Martínez le indica al excluído que deberá salir por el sector donde estaba el grueso de la parcialidad albiceleste como también el banco de suplentes de Atlético.
Desconozco cual fue el diálogo o insulto propinado por una parte u otra. Solo vimos que en un momento se seguía jugando el partido cuando ocurrían incidentes frente al banco por donde pasaba Benítez de lo cual los propios jugadores debieron advertirle al árbitro para que detuviera el juego.
Escaramuzas, empujones, corridas, golpes de puño que volaron de un sector y otro con una terna que observaba lo que acontecía.
15′ de juego detenido donde pasó de todo, ante la impertérrita mirada de los árbitros que todavía según jugadores de ambos conjuntos, erraron en la expulsión de uno de involucrados.
El marco de público espectacular, un piso inmaculado, los hinchas vivando a sus clubes, pero se falló en lo impensado; la categoría de Martínez no estuvo acorde a su trayectoria.
Atlético la embocó por parte de su goleador histórico y ganó. River no se sobrepuso al impacto del gol ni la expulsión de Urse.
De cara al futuro los panoramas son distintos en procura de nortes diferentes. River Plate por continuar en el pelotón pero con varias bajas de cara a los partidos cercanos mientras que Atlético Florida casi no tendrá bajas en un plantel extenso y calificado que tiene el objetivo de descontarle puntos a Quilmes que pinta para campeón sin despeinarse.
























































































































































































































































































