FÚTBOL PROFESIONAL
El ocaso de un super crack

Gascoigne, del éxito al ostracismo. Foto The Sun
GASCOIGNE EN EL SÓTANO
Pocas veces abordamos el fútbol super profesional y menos aun en lo que refiere al viejo continente pero es ineludible sobrevolar el tema de uno de los jugadores con que nos identificábamos en otras épocas.
Dueño de un coraje y estilo de juego que no era propio de los ingleses, que supo brillar en su apogeo, que hoy alejado de los flashes y la fama de otrora, lo encuentran en un degrado social y humano terrible.
Hoy en día se ilusiona a chicos y padres con futuros prometedores, pero nadie piensa en el después de, y éste es un claro ejemplo de lo que viene después de una carrera que puede catapultar al éxito, pero apagadla gloria, luego hay cientos de ejemplos inocultables de estrellas que culminan apagadas y entregadas a todo tipo de vicios.
Zitarrosa le canta a Garrincha y en uno de sus versos dice «usted no es usted» expresándole lo que un torcedor le espetó en la cara al magnífico jugador brasileño de otrora cuando sobrevivía aparcando autos en un estadio de aquel país y el respeto que se le tenía como deportista, hacían ignorarlo como a un anónimo mas.
Mundo Deportivo titula «La total desintegración de Paul Gascoigne» y agrega el futbolista que enamoró a Inglaterra en la década de los 90, sumido en una vorágine de alcohol y drogas.
Volviendo al británico, dice Mundo Deportivo que Paul Gascoigne fue considerado uno de los mejores centrocampistas de los años 90. El inglés debutó como profesional en las filas del Newcastle en 1985 a la edad de 18 años y rápidamente se hizo un hueco en el fútbol de élite. ‘Gazza’ era un jugador de mucha calidad, potente, con una gran visión de juego y con capacidad para llegar al área contraria y marcar, aunque también destacaba por sus problemas extradeportivos debido a su carácter díscolo e irreverente. En aquel entonces enamoraba a todos los ingleses.
Tres años más tarde fue traspasado al Totthenham por 2 millones de libras, lo que supuso el traspaso más caro del fútbol inglés. Fue en el club londinense fue donde Gascoigne brilló con más intensidad, guiando a los ‘Spurs’ a conquistar la Copa FA, aunque en aquella final el centrocampista se rompería los ligamentos cruzados de su rodilla.
A partir de ese momento ‘Gazza’ ya nunca volvió a rendir al mismo nivel. Dejó destellos de calidad en la Lazio y en el Rangers, pero sus constantes lesiones y líos extradeportivos terminaron por arruinar su carrera.
Gascoigne amonestó a un árbitro
En su etapa en Escocia, ‘Gazza’ dejó una de las anécdotas más célebres del fútbol. Fue cuando en un partido al colegiado se le cayeron las cartulinas al suelo. El centrocampista las recogió y se la devolvió, no sin antes bromear con amonestar al árbitro. Al de negro no le hizo gracia la acción del futbolista y le mostró la tarjeta amarilla.
La cuesta abajo
En 2002 reconoció por primera vez sus problemas con el alcohol, algo que le había acompañado durante toda su carrera deportiva. Decidió poner remedio y desintoxicarse en una clínica de Estados Unidos. Dos años después, y tras pasar por varios equipos de segunda fila, terminó por colgar las botas.
Desde entonces sus problemas con el alcohol y las drogas se agudizaron e hicieron mella en su físico. En 2013 se temió por su vida, y un año después fue hallado fuera de su domicilio en estado de embriaguez. Varios agentes de policía y una ambulancia acudieron a su piso de Sandbanks, donde lo encontraron en el suelo con una botella de vodka en la mano. Luego fue trasladado al hospital, y el dueño de la casa le dio diez días para dejar el domicilio. Las imágenes impactaron al mundo, que vio al exjugador por primera vez totalmente demacrado.

A finales de 2015 fue trasladado de urgencia a un hospital tras ser encontrado en la habitación de un balneario totalmente manchado de sangre. Gascoigne había caído desplomado al tras perder el conocimiento por la notable cantidad de alcohol que había ingerido. ‘Gazza’ se lastimó con un vaso de cristal produciéndose un severo corte en una mano.
Cara cortada
Hace pocos meses las autoridades le llevaron al hospital con la cara ensangrientada por las heridas que se había producido en la calle cuando intentaba buscar bebida y cigarrillos. El jugador había asegurado que llevaba casi un año sin beber, pero volvió a recaer a los pocos meses.
El último episodio de Gascoigne han sido las continuas visitas de policia y ambulancias para asistirlo después de varios altercados. La sobrecogedoras imágenes demuestran la degradación total de un futbolista que enamoró a toda Inglaterra.

