Peñarol es tetra campeón riverense.

Por Freddy Silva

 

Por primera vez en la historia del fútbol riverense, un equipo se consagra tetra campeón.

Hay varios tri campeonatos en los más de cien años de fútbol local, pero en ninguna oportunidad un equipo lo había logrado en cuatro oportunidades consecutivas.

Y en esta oportunidad rodeado de situaciones muy especiales en uno de los torneos más largos que se haya visto en el interior del país.

Mucho más de un año de partidos, paralizaciones a la espera del fallo del Tribunal y luego la paralización total de actividades debido a la pandemia.

Pero finalmente llegó el día de la final que también fue complicada y contestada.

Con público, sin público, en el estadio o en Oriental, todo fue motivo de contradicciones y posiciones enfrentadas.

Sin embargo, el fútbol salió adelante y todo lo demás quedó atrás.

Se jugó la final en la cancha de Oriental y sin público (?), con prensa deportiva presente como nunca se vio a lo largo de todo el certamen.

Es más, muy pocos saben que el partido estuvo a punto de suspenderse cuando llegó la referente sanitaria y vio lo que todos vimos en las tribunas del Parque Alberto y Elías Bouchacourt.

Y no nos referimos solamente a los aficionados que concurrieron y nadie sabe cómo ingresaron, sino que también a los propios clubes que no acataron el protocolo que ellos mismos habían aprobado

La vuelta al fútbol dependía del protocolo y todos estuvieron de acuerdo en su articulado

Sin embargo, Peñarol llegó antes de hora y el portón de acceso no había sido habilitado aún y Huracán llegó después del tiempo estipulado y provocó que los jugadores ingresaran muy lentamente.

Pero después, en la tribuna no había el distanciamiento físico requerido y aprobado y seguramente había muchas más personas que las habilitadas para estar

Pero la gestión del presidente del Consejo de la Divisional impidió que se llegara al extremo de la suspensión y a todo se le encontró la solución.

EL PARTIDO

No se puede iniciar un análisis de lo que pasó en el partido sin reconocer las dificultades que tuvo Huracán para encarar este partido.

Peñarol tuvo todo su plantel a disposición y las ausencias por lesiones de Pitter del Pino y Leviston Carballo las podía solucionar con un plantel mucho más amplio.

Obvio que también se sentía la ausencia de Sebastián Rosano pero era una situación conocida que el técnico ya lo sabía de antemano y trabajó mucho para sustituirlo de la mejor manera

Pero Alvaro Pereira, con un plantel más reducido le faltaron jugadores que son muy importantes para su equipo como Andrei Florindo, Sebastián Rosas y Bruno Guedes que hasta el viernes de noche era titular y que no fue a la cancha.

Fue poco más que aceptable porque realmente no fue bien jugado ni por uno ni por el otro, pero de lo que nadie puede dudar fue que estuvo cargado de una emotividad sin igual

El primer tiempo fue realmente para el olvido, apenas un par de jugadas y todas ellas provocadas por aprovechamiento de la “pelota quieta”, tiros libres que pasaron muy cerca por el lado de Peñarol con Yonathan Gorgoroso como ejecutante y del otro lado por Rodrigo Sebastián Sena  con una muy buena atajada de Etchenique.

Se jugaba el primer minuto adicionado por el árbitro al término de la primera parte y apareció un nuevo tiro libre para Huracán, una ejecución perfecta de Sena y la clavó en el ángulo lo que era realmente inatajable para el portero de Peñarol

Se fueron al descanso con el triunfo parcial de Huracán y el titulo al alcance de la mano.

Vino el complemento y en cuanto a fútbol no hubo muchos cambios, apenas el dominio territorial de Peñarol que culminaba mal la jugada favoreciendo el accionar de los defensas y del golero del globito

Los cabezazos de Julio Rocha y Marcos López Pintos desviando centros que llegaban si hizo costumbre y cuando pasaban estaba las manos seguras de Yordhy Vaz para solucionar.

Comenzaron los cambios, Fernando Lima en Peñarol y su aporte con un par de remates libres y buenos pases, pero perdiendo en la marca.

Los minutos pasaban Huracán se volcaba peligrosamente atrás, se cerró en el fondo y le costaba salir a la cancha contraria para aliviar la tarea de sus defensas

Peñarol ponía empeño, fuerza, corazón en cada una de las jugadas, pero lejos de mostrar el mejor fútbol y realmente no hacía méritos siquiera para llegar al empate.

En los cambios ganó Peñarol, puso jugadores con más experiencia a pesar de la juventud mientras que Huracán iba cambiando y perdía fuerzas para seguir soportando la presión del rival.

Aún así todo parecía indicar que el festejo iba a ser para el conjunto merengue.

A los noventa minutos de juego el campeón era Huracán. Peñarol estaba muy nervioso en la cancha, nada salía bien y a Huracán le faltó la tranquilidad necesaria para dejar transcurrir los cinco minutos que agregó el árbitro para festejar con tranquilidad.

Se apresuró en una salida que terminó fallida, pierden una pelota en el medio y nace el gol del empate de Peñarol

Pelota en el área, luchada, peleada por todos, muchas piernas buscando una pelota que iba de un lado a otro y que perjudicaba notoriamente a Yordhy Vaz que termina Marcos Ramos, interminable goleador que sabe dónde ubicarse para tener la mejor chance.

El  y Cristiano Gómez aparecieron dentro del área de meta a unos pocos centímetros de la línea para empatar el encuentro

Ya era titulo aurinegro, pero aún así quedaban más minutos para jugar y Peñarol ya con nueve jugadores en la cancha y Rodrigo Silva lesionado en la zaga

Jonathan Fontoura había sido expulsado unos minutos antes y en el momento del gol del empate fue expulsado Cristiano Gómez La presión de Huracán fue increíble, se fue arriba y en dos minutos tuvo dos chances de anotar, pero concretas y reales que motivaron que Anderson Etchenique, en esos minutos se transformara en la figura más importante del título agregando una salvada providencial de Yonathan Gorgoroso enviando la pelota al córner.

Y llegó la última, ese tiro de esquina para Huracán con presencia de Yordhy Vaz en el área contraria que incluso llega a cabecear la pelota y dejársela a Ortellado para convertir, pero el cabezazo de este salió fallido y provocó la rápida reacción de Peñarol y Dalton Bueno, con viento a favor y sin golero en el arco contrario anota el segundo y fin de la historia

Lo demás es tema de otra nota, en esta nada más que mencionar que Peñarol se coronó, de esta manera, como el primer tetra campeón del fútbol riverense.

futbolflorida

Blog de fútbol de Florida y del interior de Uruguay

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