Sin fútbol. «A mí me pasa que estoy perdido y me cuesta saber qué día vivo».

Por Freddy Silva

No sé si te pasa lo mismo que a mí, pero resulta que estoy totalmente perdido, nunca sé si es martes o miércoles, nunca me acuerdo si es 23 ó 27.

Me da lo mismo.

Es que, entre otras cosas, el fútbol me hacía regular la semana, sabía que el miércoles era día de Libertadores, el jueves de Sudamericana, el miércoles se jugaba la Champion y el jueves la Europa League.

Sabía que sábado jugaba Nacional y que domingo jugaba Peñarol.

El fin de semana comenzaba con los partidos de la Sub 20 y terminaba con los más chicos jugando el domingo.

Era muy fácil ubicarse, era seguro que no me iba a equivocar porque contaba los días para que llegara el primer partido de las eliminatorias y seguramente sabía qué día jugaba la celeste cada uno de los nueve partidos de la primera rueda de los pasajes a Catar.

Hoy ando perdido, tengo que mirar el almanaque y muchas veces miro el del año pasado que dejé olvidado en el escritorio.

Hace pocos días me di cuenta que había pasado Semana de Turismo, claro, si no vi la Vuelta Ciclista ni remonté cometas

Es más, pasó el Día del Trabajador y no me reuní con los amigos en torno a un asado tradicional, ni siquiera me di cuenta que pasó el Día de la Madre y hasta me entero que ahora habrá otro.

Es que, en realidad el fútbol sirve para muchas cosas que no le prestamos la debida atención porque siempre están allí y hoy nos estamos cayendo al precipicio de una realidad que nos fue envolviendo en un mar de dudas.

Pero no se queda ahí, porque extraño olores, ruidos, alegría y tristezas

Los olores a vestuario cuando entramos para conocer la integración del equipo,  los olores del linimento, ahora en aerosol, con qué inundan la pierna de un jugador cuando en realidad sufrió un golpe en el pecho.

 

. Foto Freddy Silva

Extraño los gritos de la tribuna que casi siempre tiene como destino a uno de los “hombres de negro” y que recién ahora me doy cuenta porqué han cambiado sus colores.

Los gritos del parcial que no quiere ni puede entender como el delantero erró ese gol tan fácil de hacer o que su golero no detuvo una pelota que hasta mi abuela la agarraba.

La alegría y la tristeza dibujada en el rostro de cada uno de los hinchas cuando se iban de la cancha, unos comentando cada una de las extraordinarias jugadas de su equipo y los otros cabezas abajo, mirando el suelo, comiendo la rabia que recién la iba a olvidar cuando sonara el pito del comienzo de la próxima fecha.

Y extraño las reuniones de la Liga, la religión de los lunes de noche cuando me reencontraba con los neutrales, con los delegados, con los amigos de siempre, los que cubrimos la información local, a los que poco nos importa lo que sucede fuera de nuestras fronteras departamentales.

Me quedo en casa

Si hasta descubrí que hay una serie televisiva en un canal argentino que me llama la atención y que ni sabía qué hace años que se viene repitiendo.

Para mi es novedad y me quedo en casa mirándola y esperando que todo esto pase con una sola duda que me asalta al final.

-“Será que me acordaré el camino que tengo que hacer para llegar a la Liga, sabré que calles a cruzar para llegar al estadio, reconoceré a sus funcionarios”

Ya veré todo eso en su momento, lo único seguro es que hoy me quedo en casa, como hace ya más de setenta días.

 

futbolflorida

Blog de fútbol de Florida y del interior de Uruguay

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