Anuncios

RIVER TRICAMPEÓN Y EL TRICOLOR TRISTE…

Escribe: Martín Alexandre

Fotos Javier Piedrabuena

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Los leones nuevamente campeones. Los riverplatenses rugieron por tercera vez consecutiva en las finales del “Declaratoria de la Independencia” y se consagraron campeones de forma inobjetable.

River Plate venció 4 a 1 a Nacional para la alegría del Barrio Plaza Asamblea y otros tantos- porque fueron hinchas de todos lados a verlo- y la tristeza del Barrio San Cono; igualmente la campaña tricolor fue excelente y repleta de buen juego. Nada para reprocharle al “bolso”, simplemente enfrente tuvo al elenco de la diagonal roja, y encima dirigido por Pedro “Cacho” Mansulino, quien alguna que otra cosa ha ganado…

RIVER LLEGABA MUERTO…DE RISA

Ya en el primer encuentro había sido superior el riverplatense, pero en una distracción cerca del cierre, los bolsilludos ganaron la rueda de la fortuna para empatar (en una jugada con acción ilícita por mano) y prosiguieron con la buena suerte hasta la definición desde el punto del penal.

El fútbol es tan hermoso que casi nadie se pierde de opinar y tras ese primer cotejo muchos daban por favorito a los nacionalófilos y por liquidado a los rojiblancos. Fue genial el optimismo que tenían los aficionados tricolores porque, uno de los principios fundamentales de la pasión es que siempre se debe creer en su equipo.

Lo llamativo era escuchar a los contra River opinar como si tuvieran una receta mágica de fútbol, que en caso de que así sea, les convendría pasársela a los entrenadores de sus instituciones porque no fueron protagonistas (y hace rato que no lo son).

Por el lado de River, nadie dejó de creer en el club, los hinchas no se tragaban esa mentira de poder perder el torneo, no cabía en su principio de realidad tal opción y les daba mucha gracia escuchar como se tildó con similitudes de epopeya tricolor lo acontecido en la confrontación anterior.

LO DIO VUELTA PARA DAR LA VUELTA

En relación directa a lo que se suscitó en la gran final, el cotejo empezó parejo y un extraordinario gol de tiro libre de Víctor Álvarez, al minuto veinte, hizo desatar la locura Nacional. El volante le pegó como con un guante y la metió en un ángulo dejando sin asunto nada menos que al duraznense Matías González.

Sorpresa en la finalísima y al rato nuevos problemas para River producto de que, en un encontronazo en el medio con Álvarez, Darwin González, el buen volante central se sintió en una rodilla y no pudo continuar. Allí mismo Mansulino decidió usufructuar un cambio que realizó una escisión en el tramite porque le dio ingreso a Sebastián Aguirre, relegado por las lesiones en los últimos tiempos, pero con el precedente de haber sido el mejor futbolista del Torneo Apertura, para incomodar a la defensa oponente, que es el punto débil; Nacional disfruta con la pelota, pero sufre mucho sin ella.

En el cierre del primer periodo la cuestión ya empezó a teñirse de rojo y blanco porque “el trico” desaprovechó una gran ocasión de ataque que olía al segundo y en la arremetida se produjo un penal sobre “Nacho” García que el intelectual Carlos Fernández, con categoría, canjeó por gol. Con el empate y “el bolso” nervioso y malhumorado ante el árbitro Damián Méndez por no compartir criterios a la hora de cobrar una pena máxima que existió, fue que se cerró el primer tiempo. El mensaje del descanso estaba claro, como que ya había quedado todo dicho y no tardó en manifestarse en el placard el hecho de que River iba a ser el vencedor. “Lo empató y ahora lo da vuelta para dar la vuelta”, era lo que se escuchaba por parte de la, vidente ante lo evidente, afición del que sería nuevamente campeón.

FÚTBOL PARA TODOS

En el segundo tiempo hubo un solo equipo en la cancha. Así fue que el gran José Guiyama se encendió, conectó con Aguirre que la llevó por la banda derecha y envío un centro rastrero para el ariete duraznense que definió de primera con clase. 2 a 1 y fútbol para todos los riverplatenses. Iturburo y sus constantes atentados a la defensa de Nacional, Aguirre que quiso y quiso, Guiyama y esa categoría mágica. Jugando tranquilos, proponiendo, a placer, porque encima el medio con esos gladiadores como Diego Pérez, Nicolás Castillo, e Ignacio García, que le quitaron la gracia a la batalla al sector. Lo de River fue un guión perfecto porque hay que añadirle que su excelente defensa venció a los talentosos hermanos Ruétalo y al bueno de Sanner, quienes hicieron un campeonato brillante con fútbol-espectáculo pero esta vez se toparon con la muralla Cardozo, Castro, Fernández, Di Carlo, que es una línea defensiva de ensueño para el medio floridense. El arquero carpetero Matías González pasó a ser uno de los espectadores de lujo en el “Campeones Olímpicos.” Y hubo mucho para ver.

Guiyama se fue solo de nuevo, un defensor tricolor le quitó el esférico, le rebotó claramente en la mano, penal no sancionado y corner favorable para River y su monologo.  Así siguió la cosa y en una disparada de Iturburo y centro atrás, el meta Bermúdez falló y Aguirre aprovechó. 3 a 1 y sólo restaba saber por cuanto ganaría el de la diagonal.

EL CUARTO FANTÁSTICO

Hubo otro tanto, una obra de arte porque Iturburo se siguió divirtiendo e hizo una gran jugada individual en la que luego Guiyama, en zona de gatillo, concluyó con brillo, por sobre encima del golero, en una especie de sombrero. Con el 4 a 1 ingresa Lucas Urban por Mauro Cardozo, para aplaudir a ambos y también entender que la diferencia en el score y de calidad existe, porque Urban si estuviera en la otra vereda sería la mejor figura defensiva y en River fue suplente.

Luego de eso se vivieron algunas escaramuzas, expulsiones, en hechos de esos que siempre le hacen mal al fútbol, pero por fortuna hubo mayor cantidad de personas dedicadas a separar que a estropear el deporte. En el fútbol se gana, se empata, se pierde y hay que aprender a controlar ese tipo de cosas, gobernar algunas pulsiones para poder vivir en cultura, porque además van niños a la cancha y el mensaje educativo que se emite con estas cosas es paupérrimo. No podemos decir con autoridad quien o quienes –ni de que bando- fueron los responsables de la violencia, lo único que debemos es manifestar nuestro desacuerdo ante la aparición de esos recursos primitivos.

SUPIERON CUMPLIR

En fin, por el lado de Nacional hay que dignificar la gran campaña, con una propuesta que hace que la gente vaya al fútbol. Un equipo prolijo, bonito de ver, que con lo que tiene –que no es poco- saca su mejor jugo y por eso llegó a estar 12 jornadas invicto paseando por escenarios complicadísimos.

En lo referido a River Plate es justo subrayar el carácter de extraordinario de este título. El riverplatense es el único club de Florida con la maravillosa presión de ser campeón en la actualidad y supo hacerlo, lo cual no es nada sencillo, ya que lesiones, motivaciones extras de muy buenos rivales y el simple hecho que tener a los mejores no garantiza siempre ser el mejor. Son cuestiones complicadas con las que hay que lidiar, porque en el fútbol no se puede triunfar siempre, pero River cosechó lo que sembró y por ello continua borracho de tantas copas. Sigue escribiendo páginas de gloria, ahora, por primera vez en su rica historia, es tricampeón del “Declaratoria.”

Anuncios

futbolflorida

Blog de fútbol de Florida y del interior de Uruguay

Un comentario en “RIVER TRICAMPEÓN Y EL TRICOLOR TRISTE…

  • el 5 05America/Montevideo noviembre 05America/Montevideo 2012 a las 21:01
    Permalink

    Perdón , la verdad no soy de comentar mucho las crónicas pero esta me llamó la atención .¿Es de alguna pagina partidaria de River ? Porque me parece que se nota claramente la parcialidad del cronista, es solo una opinión. Saludos y gracias

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: