
Florida saluda luego del triunfo ante Sarandí Grande
Por Jorge A Benoit Assanelli
Fotogalería de Fanny Ruetalo
Discutida victoria de la albirroja
Otra vez una noche invernal recibió el partido con mayor asistencia que jugara Florida por la Copa Nacional en ésta ocasión frente a Sarandí Grande.
Ambos se jugaban las fichas a ganador para continuar en carrera ya conociendo que se había suspendido el choque clásico en el Landoni.
Otro «clásico» era el que celebrarían en el ECO Florida y Sarandí, con muy buena presencia de sarandienses que vinieron a respaldar a su equipo, quienes en la 1era rueda había doblegado a los de la capital departamental
EL PARTIDO
Florida le ganó a Sarandí en el último minuto del encuentro 2-1 en un partido que se le hizo cuesta arriba a un equipo de Canclini sin el fútbol esperado.
Se encontró en desventaja cuando Juan M Fleitas mandó al fondo un balón aéreo lanzado desde la derecha aprovechando la pasividad de la defensa local para poner el 1-0.
Sarandí vendió cara su derrota a pesar de la integración de emergencia del sábado
Florida debe entrar a ganar.Haciendo valer la localía
Guillermo Suarez al centro
SEGUNDO TIEMPO
El 2do tiempo Sarandí se replegó lanzando contragolpes en los que no supo definir el partido, hasta q a los 22´ el implacable Iturburo empató. De ahí al final Florida se tiró arriba teniendo en cancha a cuatro delanteros con Sarandí defendiendo.
En el último minuto del tiempo reglamentario, partió Iturburo en posición dudosa, entró al área , lo derribaron, Suarez con las 17 reglas aplicadasa ultranza, marcó penal, que el mismo Iturburo transformó en el gol de la victoria discutida de Florida que terminó el partido escondiendo los balones, con Vazquez de zaguero.
AL FINAL
Florida ganó sin conformar, pero respira…
Sarandí cayó con lo suyo, peleando, luchando y con el sabor amargo q se pudo y estuvo cerca pero en el fútbol si no defines, siempre pierdes…
Gustavo Iturburo. el goleador albirrojo. Foto Fanny Ruétalo
Capítulo final para algún desubicado que sólo va al futbol a descargar sus miserias, exacerbando el ánimo y socavando la moral de cualquier vecino.
Hemos descendido tanto de nivel, que cualquier insulto y bravuconada se toma como correcta y se festeja