Varas distintas: La sinrazón de los protocolos del fútbol y pasividades varias

Punto neutral

En principio y para que lo que sigue no se preste a mal interpretaciones hay que decir que desde el primer momento las autoridades del gobierno como las de la salud han planificado y llevado correctamente a la práctica lo vinculado a la emergencia sanitaria. Cualquiera hayan sido los motivos por los que el virus se expandió por el planeta poniendo en riesgo desde el primero al último de sus habitantes. Por sobre posturas personales de las consideraciones o grados de gravedad que le puedan dar, nadie está en condiciones de refutar su existencia igual que la necesidad de extremar los cuidados en general. Ahora, en relación al deporte, al fútbol en particular, lo que en el comienzo fue aplicado certeramente con disposiciones claras inauguradas con la paralización total, a medida que empezó a pasar el tiempo la aplicación de los protocolos parece han ido perdiendo rigidez o, para mejor decir, la severa aplicación se sigue aplicando relativamente con procedimientos opuestos donde el más perjudicado ha sido el fútbol del interior, puntualmente para el dependiente de O.F.I. en la que, con los hechos a la vista y dicho con el mayor de los respetos a quienes ejercen su actual conducción, ha quedado evidenciada una falta de “cancha” para gestionar el manejo de los sucesos los que han resultado de un profundo perjuicio para sus afiliadas.

Entre O.F.I navegando casi a la deriva y su colador informativo

Entre un sinfín de especulaciones, rumores y versiones varias salidas de fuentes dignas de crédito desde dentro de la propia O.F.I., trascendió en los primeros días de esta semana que todo estaba dado para que el 20 de septiembre pudiera comenzar la Copa Nacional de O.F.I. 2020 de Selecciones en categoría Mayores (Absoluta) y Sub 18. Esa etapa truncada en su inicio por la aparición de la pandemia. Además la(s) misma(s) fuente(s) daba(n) cuenta que la vuelta a las competencias se daría con concurrencia de público la que se fijaría por parte de la Senade (Secretaría Nacional de Deportes) autorizando la concurrencia en un 30% del aforo total que corresponda a cada uno de los estadios. Este último detalle era medular para las Ligas en su interés de proceder a realizar sus competencias internas e incluso hasta condición excluyente para aquellas cuyas selecciones clasificaron a la Copa 2020 propiamente dicha.

Igualmente todo dentro de una nebulosa

Aunque las versiones sean extraoficiales estas son producto de filtraciones desde el mismo seno del Ejecutivo de O.F.I. por intermedio de algunos de sus miembros, allegados o con alguna vinculación, haciendo difícil no dar cierto viso de credibilidad a dichos trascendidos. Lo curioso fue que a pocas horas de haber entrado a rodar la información en cuestión salieron voces desmintiendo, incluso de la misma Senade, aclara: “Ante versiones inexactas que circulan, la Secretaría Nacional del Deporte INFORMA que por el momento NO está previsto analizar la posibilidad del retorno del público a escenarios deportivos en ningún caso.” Después de este comunicado contundente la pregunta es: ¿Con qué sentido se echan a correr estos trascendidos? O.F.I. debería investigar dentro de sí misma para que no le pase lo del pastor mentiroso porque todo suena a mucha intriga palaciega.

No vale echarle las culpas al mensajero

Y entre dichos y desmentidos si algo no es razonable tratar de desmentir culpando al mensajero por hacerse eco de informaciones extraoficiales. ¿Cuáles podrían ser los intereses para que cualquier medio fabricara este tipo de noticia para, por lo menos si es serio, salir a desmentir asumiendo que ha sido un invento propio? Verdad o mentira no es creación de al periodista o algún medio sino que se gesta de adentro mismo de dónde se corta el pastel. Cuando el río suena es porque agua trae.

La vara alta del Protocolo

Protocolo sí, protocolo no

Mientras O.F.I. insistía en su interés prioritario de poder dar cumplimiento a la Copa Nacional de Selecciones 2020 y cada tanto sus principales dirigentes jugaban a la lotería haciendo públicas declaraciones, más jugando a embocar que por evidencias claras,  tiraban eventuales fechas en que se iba a volver a la competencia nada se concretaba ni se explicitaba a ciencia cierta de las condiciones en que se daría ese regreso. Todos suposiciones a la marchanta. Cuando ya era imperante la necesidad de generar un protocolo propio de O.F.I., muchas fueron las vueltas antes de llegar a confeccionarlo mientras el tiempo continuaba consumiéndose. Cuando estuvo pronto, ínterin en el que llego O.F.I a suplantar a uno de los profesionales que estaba trabajando en él por discrepancias con la realidad que este mostraba, tocado el turno de  presentarlo en la Senade, hecha la entrega a la A.U.F. para que por su intermedio llegara al destino final, por el camino le fueron hechas algunas modificaciones o directamente no se entregó el redactado por O.F.I. siendo determinante para negar la aprobación de parte de la Secretaría.

El escollo principal que siempre ha estado condicionando la vuelta del fútbol en O.F.I., incluimos a sus propios torneos y los de sus Ligas afiliadas, es la negativa a que haya  presencia de espectadores en las canchas. Detalle prioritario para que el 99% por no decir el 100 de las Ligas, grandes, medianas y chicas, fundaran las bases para organizar o no la presente temporada. Y todo sorprendentemente transcurrió con una calma chicha manteniendo el manejo siempre en base a supuestos y deseos bienintencionados pero sin plantear posicionamientos claros de parte de O.F.I. siempre colgada de promesas, como la del dinero a recibir de FIFA y Conmebol, aunque no de las Ligas que paradas en la realidad, basadas en hechos concretos y al no recibir garantías fiables que con seguridad las pudiera hacer actuar de otra manera, unánimemente se expresaron en no jugar si no era con público. Mientras desde “arriba” por otras pretensiones u otros intereses como único movimiento tangible se mantenía la manipulación azarosa de las fechas. Que agosto, que octubre, que noviembre…, que, que, que. Que julio para poder empezar a entrenar pero que después no. Todo muy extraño. Que sí, que no, que tal vez, que a lo mejor con las Ligas sentadas al cordón de la vereda con ganas de querer jugar, con la pelota inflada, pero sin ninguna certeza de poder llegar a patearla porque las líneas que debían recibir desde los altos mandos, supuestos custodios de sus intereses,      no llegaban decididas.

O.F.I. habría presentado el nuevo protocolo

Después de tanto menjunje y sin definiciones claras con relación al protocolo primario presa de sospechados retoques, O.F.I. solicitó la realización de uno nuevo  contemplando la presencia de público con puntuales estrategias que lo hacían viable. Culminado por parte de los profesionales, esta semana O.F.I., teóricamente, a esta altura no se sabe que creer, lo habría presentado a la Senade para su estudio. A excepción que  haya surgido un vuelco radical, aunque no sería de extrañar, siempre se contempla la concurrencia de público. En este tema se propone, a sugerencia de algunas Ligas,  permitir el ingreso de un 30% del aforo total de los estadios o canchas donde se juegue manteniendo el correspondiente distanciamiento y demás prevenciones.

Paysandú puso plazo

De acuerdo a lo informado por Diario El Telégrafo de Paysandú en su edición del miércoles 5, la Liga Sanducera, clasificada con sus dos selecciones para la Copa Nacional 2020, ya adoptó la medida de que si al 15 de agosto no hay seguridad de que se pueda jugar con público, cantidad de espectadores que podrán concurrir, y fecha de inicio que no debería ir más allá de los primeros días de octubre, no juega la Copa. Los dirigentes de la heroica ahora pusieron plazo a una postura que ya había adoptado desde el principio de este dilema que también contaba con el apoyo de Salto, Liga que al igual que los sanduceros está clasificada en las dos categorías.

Las incoherencias

Y en todos estos meses post inicio del alerta sanitario la primaria nulidad de la mayoría de actividades en general empezaron a reanudarse paulatinamente. Lo llamativo que dentro del fútbol  aparecen sistemas dispares. Mientras O.F.I. y por ende sus Ligas afiliadas siguen debatiéndose dentro de la imposibilidad de poder recibir público en sus canchas, la Liga Universitaria y la Liga Amateur Montevideo,  varias Ligas Sénior y Master existentes en el interior, Campeonatos de Fútbol 5 y de fútbol 7 en la capital del país y diversas localidades del interior, están en pleno funcionamiento en la mayoría de ellas con venta de entradas y cantidades importantes de espectadores sin guardar los recaudos de prevención. Por poner un ejemplo, el colega salteño Gabriel Paique nos da cuenta de un campeonato comercial que está en juego en Salto, con 40 equipos, venta de entradas y un promedio de 500 personas por fecha. Dentro de esta bastedad los sin público son los menos (Ejemplo el denominado Súper Liga de Minas de Fútbol 7) Dicho sea de paso violando además, la Ley de Seguridad al vender alcohol en los escenarios deportivos. Insistimos en que nunca vimos exageradas las disposiciones protocolares y hasta sería razonable se mantuvieran habida cuenta que en estas no se castran fuentes de trabajo como pudo suceder con otro tipo de apertura. Lo visto con buenos ojos choca con estos determinados hechos consumados como los enumerados, haciendo a que uno se pregunte si ya quedó por el camino  el interés de mantener controlada la propagación y la conclusión, más allá de los riesgos que siguen vigentes, de que es preferible ser “clandestino”  o “privado” que ser parte de un mecanismo “oficial” o más “organizado”, calificativos que parece son los utilizados para dividir al momento de aplicar las medidas preventivas. En resumen: es más simple moverse en negro. Si los riesgos siguen en pie y la preocupación por prevenir también, la conclusión es una sola: Todos esos campeonatos activos deben ser clausurados. Y no se trata de que si yo no juego vos tampoco, sino de que haya paridad o por lo menos dar libertad  a cada cual el derecho a correr con las responsabilidades. De lo contrario hay que creer aquello de que hay hijos y entenados o la existencia de otros intereses que explican la disparidad de criterios. El virus no selecciona para atacar entre fútbol “clandestino” y “oficial”.  Cuesta creer que se considere ha sido  superado el primer embate que interpuso el temor al colapso por lo tanto ahora ya no interesa que caiga quien caiga. De otra manera no se entiende este proceder desigualado.

¿Y si las Ligas se desafiliaran?

Debemos precisar que en estos comentarios no hay un interés cerrado e irresponsable de jugar a cualquier costo. Nuestra mirada se ubica en los procedimientos disímiles. Si todos esos campeonatos denominados “privados” de los que todo el mundo tiene conocimiento porque se informa en la prensa, se promocionan públicamente y demás no están prohibidos ¿qué pasaría si todas las Ligas se desafiliaran y jugaran sus campeonatos por fuera de su relacionamiento actual con O.F.I.?  Tranquilamente podrían hacerlo y vender alcohol en las cantinas, detalle este último cuya prohibición aún dentro de la afiliación legal no todas cumplen (si la Palmirense como otras tantas) porque no hay quien controle volviendo a que, entrados a mirar números al momento de recaudar, conviene estar al margen de la Ley. Mal mensaje el de las autoridades (com)petentes. Tema que hoy se presenta para abordarlo por arribita pero desde hace mucho tiempo merece un tratamiento más profundo.

¿Y los dólares?   

En todo este tiempo O.F.I. tiene presente en su discurso el aporte de la Conmebol y F.I.F.A. Las dos, una, alguna. Hasta ahora no ha pasado de ser un dato informativo a medias. Reuniones del Ejecutivo de O.F.I. con el Prof. Mario Cheppi a la cabeza con Ignacio Alonso presidente de la A.U.F. (todos los trámites se canalizan por la Asociación) donde el tema va y viene, pero sin saber a ciencia cierta el monto, cuando llega, cómo se va a repartir, etc., etc. También otras, especialmente con la Senade, sin efecto porque dada la audiencia quienes debían concurrir en representación de O.F.I. la dejaron pronta y sin visita, excusando la inasistencia por tener otros compromisos. ¿? En la era de la tecnología donde todo se resuelve apretando un botón parecería que en este caso el medio de transporte para hacer llegar los dólares es vía palomas mensajeras. Si así hubiese sido, tomando en cuenta cuando se hizo el anuncio, ya hubieran llegado. Aunque todo es bienvenido tampoco hay que hacerse la ilusión de que las Ligas o los clubes, supuestos destinatarios, recibirán cifras astronómicas sin tampoco conocerse con que destino serán entregados porque en este jugar a las palabras cruzadas O.F.I. tampoco ha dado evidencias claras.

Ahora parece que hay una definición

En todo este embrollo no hay más remedio que hablar o escribir en condicional. Es que estas formas de proceder traen a colación aquella anécdota donde alguien percatado de  haber cometido un error al hacer una constancia quiso enmendarla encabezándola con el tradicional “Digo”. Apenas puesto el “Digo” para seguir con la corrección se dio cuenta que lo hecho con anterioridad estaba bien por lo que se le ocurrió dejarlo claro: “Donde digo digo no digo nada”

Pero en fin. Tal lo ha dado a conocer Fútbol Florida, el 12 de septiembre -fecha ratificada por O.F.I. mediante Comunicado fecha el 6 de agosto- se entraría -y seguimos en condicional porque a esta altura, curados de espanto, nos vamos transformando un poco en Santo Tomás haciendo nuestra su frase célebre: “Si no lo veo no lo creo.”, sin dejar de desear que definitivamente se cumpla. Igual no hay que dejar de tener a mano algunos signos de interrogación porque hay Ligas (la de Paysandú entre ellas) que se han manifestado anunciando que hasta que no se produzca la reunión de este próximo martes no dan certeza de jugar la Copa, dejando entrever que no serían suficientes todas las condiciones estructuradas por O.F.I. buscando cumplir con su obsesionada preocupación de hacer posible esta disputa.

A todo esto O.F.I. ha estado mirando para el costado

Entretanto una vez transcurrida la primera etapa de aplicada la inactividad por tiempo indeterminado, algunas Ligas avizorando que la realidad se contraponía con las fechas tentativas para la reactivación resolvieron adelantarse a los acontecimientos dejando nula su temporada local. Otras, la mayoría, esperanzadas en que se podía dar vuelta la pisada decidieron seguir esperando y junto a esa espera  el deseo de ver revertida la prohibición del público, detalle excluyente para poder “parar la olla de los costos” en el armado de una jornada de campeonato. A todo esto, O.F.I., blanda, muy blanda, sólo se limitaba a declarar expresiones de buenos deseos entre el “capaz”, “tal vez”, “a lo mejor”, “posiblemente”. Sin dar muestras efectivas de estar dispuesta a adoptar medidas firmes, marcando más de cerca, haciéndose valer por sí misma y por quienes representa. No buscando privilegios pero tampoco siendo, o apáticamente dejándose ningunear. Sus directivos, aquí “enjuiciados” sólo por su gestión que es lo único que no atañe, no viven aislados ni ajenos a la realidad como para desconocer qué sucede a su alrededor, un entorno proveedor de  argumentos válidos para pelear de otra manera esos recursos (el público) tan indispensables para que el fútbol fuera posible. Aburridas o más bien confundidas ante tanta indecisión hubo más Ligas que empezaron a bajarse del 2020 mientras O.F.I. ha seguido mirando para el costado al servicio de otros intereses. Limitándose a ofrecer como todo aporte el lamento de que esto ocurriera pero sin mover un dedo para, intentar por lo menos, dar indicios un poco más auspiciosos. Cuando ya hay Ligas que por este año bajaron la cortina por lo menos en primera división, dejando sin efecto los torneos locales que aunque no fuesen clasificatorios a nada más, y nada menos, que el orgullo pueblerino, igual para jugadores, directivos y aficionados no habrían pasado inadvertidos aparte de poder sumar los clubes el incentivo aleatorio de hacerse de fondos económicos. Es obvio decir que no se le puede hacer responsable de la pandemia pero sí se le puede achacar la falta total de pasos precisos no desde la pretensión de jugar a cómo sea ni evadir las reglamentaciones. De marcar pautas concretas sin necesidad de disfrazarlas con palabras cargadas de buenas intenciones o jugando a acertijos sin sentido, creando falsas expectativas y permanentemente sembrando incertidumbre con argumentos carentes de peso como para sobrellevar las instancias. Escudando su proceder en pautas falsas de aliento nacidas de la imaginación sin afrontar una defensa sólida y veraz para, cualesquiera fueran los resultados de esas gestiones, plantarse en su escenario cantando la justa a las Ligas que es a quienes se debe la Organización y quienes conducen sus destinos y no navegando y haciéndolas navegar a la deriva con mensajes prendidos con alfileres. Un tiempo lamentablemente desaprovechado para esa refundación que tanta falta hace.

 

Alfredo Zaldúa (Semanario EL ECO/G.I.E.F.I.)

futbolflorida

Blog de fútbol de Florida y del interior de Uruguay

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: