Es momento de ir pensando en otros sistemas didácticos.

Punto neutral

 De obligaciones y otras cosas por el estilo

El 16 de julio, fecha representativa en nuestro imaginario popular, fue adoptada en su momento para instaurar el Día del Entrenador del Interior corporizándola en la figura de Juan López  conductor de la celeste del “maracanazo”.

Entrenadores  de cuando, desde los inicios mismos del fútbol  hasta muchos años después,  la formación o ejercicio de la tarea se concebía mayoritariamente a través de la capacidad estrictamente personal conjuntando experiencia, observación, inteligencia para hilvanar la capacidad estratégica y la cuota del trato sicológico aplicado más desde el sentido común que desde lo consciente habida cuenta que el valor y estudio de la psiquis  es algo relativamente moderno. Todo deslindado de procesos académicos presenciales. Es decir: a las credenciales las daba la confianza propia para asumir la responsabilidad y la ajena que confiaba en las aptitudes. Los tiempos modernos han ido generando exigencias para una formación más docta término este que hay que asumir con cierta relatividad.

No aparece muy acertada la obligatoriedad de que para ejercitar la dirección técnica deba contarse con un carné habilitante. ¿Cuál es el mayor riesgo que puede correr un equipo conducido por un “indocumentado”? Que lo goleen.

Aunque suene a obviedad poseer un técnico titulado no exime a nadie de los contrastes como tampoco priva de las victorias a aquellos que estén conducidos por alguien sin graduación. Una cosa es aprender la teoría y otra es saber llevarla a la práctica como tampoco pueden descuidarse las premisas a tener en cuenta al formar el cuerpo de docentes, detalle este neurálgico si los hay. La necesidad y/o voluntad no deberían ser argumentos suficientes.

No llamaría tanto la atención si la obligatoriedad se centrara en los preparadores físicos. Sin embargo no se aplica tratándose de una función más delicada. Tampoco hay similar celo para con los árbitros, detalle nada menor, siendo que su función debería ser razonada con una magnitud por sobre la de los técnicos desde la influencia que pueden ejercer en un resultado perjudicando a un tercero. Un error arbitral daña a un tercero sin que a este le asista ninguna cuota de responsabilidad  mientras que la de un técnico corre pura y exclusivamente de quien lo puso en el cargo. Por más que se le busque la vuelta, la obligatoriedad de las Licencias para dirigir en contraposición a preparadores físicos y árbitros parte de un interés económico por encima de lo didáctico.

¿Qué sucede con los preparadores físicos? Aquí no hay nada para gestionar en cuanto a su formación y en relación a los árbitros, como estos escasean y hay que jugar a como sea, cuando lo lógico es desde siempre poner en funcionamiento una Escuela de Árbitros donde  tanto los vocacionales como los que asumen el referato como una changa laboral se formen en serio –desde cero –empezando por saber completar un formulario o acta de partido para adelante– se llena el ojo con uno o dos días de hacerlos correr unos metros y completar una serie de preguntas quedando demostrado que, categorizaciones aparte también con sus correspondientes relatividades, vuelven con la misma capacidad con la que fueron y mal o bien, siguen arbitrando. Por supuesto que una formación más estricta no va a quitar los yerros pero seguramente los atenuaría.

RESULTADOS Y GOLEADORES FIN DE SEMANA FÚTBOL BASE UE CASTELLDEFELS ...

Pero a no entreverar los tantos porque cada ítem merece un tratamiento por separado, pidiendo se permita la digresión de entrometer aquí de paso lo de los preparadores físicos en relación con el fútbol infantil.

Nadie puede estar en contra o considerar innecesario en el fútbol o en el rubro que sea, crear o buscar posibilidades de intercambio o aumento de conocimientos. En el fútbol consta la presencia de interesados en hacer los cursos de técnico por el aprendizaje, porque aprender siempre se aprende, hasta de lo malo, o como forma de cumplir con un requisito o por las dos cosas juntas. Lo difícil de entender es que en épocas donde lo tecnológico juega de manera paralela con otros formatos no se aplique a este tipo de instrucción. Quienes toman estas medidas no pueden dejar de tener en cuenta que en este nuestro fútbol amateur del interior un alto porcentaje, por no decir el ciento por ciento de los que se sienten interesados tienen una jornada laboral que cumplir, en más de un ejemplo con horarios rotativos, dificultándoseles el traslado  a la vez de originarles  un costo extra sumado al que ya debe ser abonado por el curso. Aparte, el año lectivo en plena temporada de fútbol  ponen en el brete a más de un eventual alumno de decidir entre ir al dictado de clases presenciales o seguir ocupándose de esa dirección técnica que ya viene ejecutando sin certificación alguna  y que dadas las disposiciones lo obligan a cumplir con un quehacer  que le termine adjudicando la Licencia. El hecho de realizar la enseñanza por medios tecnológicos no significa que una vez cada tanto no se haga una evaluación con el educando de cuerpo presente.

Cuando hay exigencias extremadas por otras exigencias –con sentido o sin ellas– se deben conceder las facilidades para que puedan ser cumplidas por quienes estén interesados.

Es cuestión de ajustar la mirada e ir pensando en otros sistemas didácticos.

 

Alfredo Zaldúa (Semanario EL ECO/G.I.E.F.I.)

futbolflorida

Blog de fútbol de Florida y del interior de Uruguay

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: